
En los círculos aristocráticos de Madrid vuelve a reinar la expectación. Isabel Junot y Álvaro Falcó, una de las parejas más destacadas de la alta sociedad capitalina, se preparan para convertirse nuevamente en padres. Su historia de amor, que comenzó de manera poco convencional, sigue desarrollándose de forma hermosa.
El encuentro decisivo en las nevadas laderas de Gstaad, en Suiza, en 2016, no condujo inmediatamente a un romance. Sólo dos años después, ya en la capital española, surgió la chispa entre ellos. Los propios enamorados han comentado alguna vez que, en aquel primer encuentro, no imaginaban un futuro juntos. Sin embargo, tras cuatro años de relación, se dieron el “sí, quiero” en el majestuoso Palacio de Mirabel, en Plasencia. Este lugar tiene para ellos un significado especial, ya que allí contrajeron matrimonio los padres del sobrino de Isabel Preysler.
En junio de 2023 nació su primera hija, Philippa. La joven madre hablaba de la pequeña con mucho cariño, destacando su carácter divertido y muy vivaz. Según Isabel, la niña se parece mucho a su abuela, Marta Chávarri, pues ha heredado no solo sus rasgos, sino también su increíble vitalidad. Lamentablemente, Marta falleció pocos días después del nacimiento de su nieta, lo que ensombreció este periodo feliz.
Y así, después de dos años y cuatro meses, la pareja anunció que esperan otro bebé. Por ahora, no han revelado el sexo del futuro hijo ni otros detalles, disfrutando de este momento especial. La noticia fue especialmente agradable para la marquesa de Grignon, que es prima de Álvaro. Mantiene una relación muy cercana con ellos, y la perspectiva de volver a ser tía la llenó de auténtica alegría.
La reacción de Tamara fue inmediata y emotiva. En su comentario bajo la publicación expresó su entusiasmo con varios símbolos de corazones y estrellas. Su esposo, Íñigo Onieva, tampoco pasó desapercibido y añadió dos corazones rojos a la foto. Este apoyo muestra los fuertes lazos dentro del clan. Hace poco, ambas parejas compartieron unas vacaciones en Italia, como lo demuestran las fotos en redes sociales donde aparecen disfrutando de una cena en un restaurante.












