
Raúl Asencio vivió en carne propia lo cambiante que puede ser el fútbol actual. Durante mucho tiempo, el joven defensor esperó su oportunidad en el sistema del club madrileño, sin perder la esperanza y manteniéndose activo en la academia de ‘La Fábrica’. Su debut en el primer equipo fue fruto de la perseverancia y la paciencia, además de una serie de circunstancias: las lesiones de jugadores clave en la defensa le abrieron las puertas al once titular.
En su primera temporada con el primer equipo, Asencio disputó 42 partidos, sumando más de 3.100 minutos en el campo. Su juego seguro y liderazgo le permitieron ganarse rápidamente la confianza de aficionados y compañeros. Sin embargo, tras un inicio exitoso llegó un momento decisivo: su participación en el Mundial de Clubes se convirtió en una dura prueba. En 121 minutos sobre el césped cometió varios errores críticos: primero, un penalti cometido en el partido ante Al Hilal, y luego una expulsión temprana frente a Pachuca. Estos episodios empañaron meses de esfuerzo y pusieron en duda su continuidad en el plantel.
Antes de ese torneo, Asencio incluso fue convocado a la selección nacional de España, aunque no pudo debutar porque Dean Huijsen se le adelantó. A pesar de los tropiezos, el defensor no bajó los brazos. El regreso de Éder Militão y la regularidad de Antonio Rüdiger limitaron su tiempo de juego, pero Asencio siguió entrenando con máxima dedicación, esperando una nueva oportunidad.
El cuerpo técnico, incluido Xabi Alonso, destacó su profesionalismo y su capacidad para recuperarse rápidamente de los reveses. Según los especialistas, Asensio se distingue por su habilidad para anticipar el desarrollo de las jugadas y luchar hasta el final en cada momento del partido. Su ejemplo se ha convertido en una fuente de inspiración para otros canteranos, que también aspiran a hacerse un lugar en el primer equipo ante la fuerte competencia.
Ahora, cuando el equipo nuevamente necesitaba solidez defensiva, Asensio regresó a la rotación y demostró estar preparado para nuevos desafíos. Su trayectoria es una historia de superación, desarrollo constante y búsqueda del crecimiento profesional. En medio de la intensa competencia en el club madrileño, logró mantener la confianza en sí mismo y volvió a convertirse en una pieza importante para el cuerpo técnico.












