
La comunidad astronómica está viviendo una auténtica conmoción: los investigadores han descubierto un exoplaneta extremadamente raro que orbita alrededor de dos estrellas, a la distancia más corta jamás registrada. El nuevo objeto, designado como HD 143811 AB b, se encuentra a 446 años luz de la Tierra y recuerda al famoso planeta Tatooine del universo de «Star Wars». Sin embargo, a diferencia de este mundo ficticio, este planeta es real y ya ha captado la atención de especialistas de todo el mundo.
HD 143811 AB b completa una vuelta alrededor de sus estrellas en 300 años terrestres, lo que convierte su órbita en una de las más inusuales entre los exoplanetas conocidos. Además, la distancia que mantiene hasta el sistema binario es seis veces menor que la de cualquier otro objeto similar fotografiado anteriormente. Este descubrimiento no solo amplía los límites de nuestro conocimiento sobre los sistemas planetarios, sino que también plantea nuevas preguntas a los científicos sobre los mecanismos de formación de planetas en condiciones tan complejas.
Datos de archivo
Curiosamente, HD 143811 AB b fue hallado no mediante nuevas observaciones, sino a partir de un nuevo análisis de imágenes de archivo tomadas hace casi diez años con el telescopio Gemini South y el instrumento Gemini Planet Imager (GPI). Este dispositivo puede bloquear la luz intensa de las estrellas, lo que permite observar objetos tenues a su alrededor. El GPI funcionó entre 2014 y 2022, tras lo cual fue enviado para su modernización a la University of Notre Dame en Indiana. Próximamente, el renovado GPI 2.0 se instalará en el telescopio Gemini North en Hawái.
Un equipo de astrónomos decidió revisar datos antiguos antes de poner en marcha una versión actualizada de su instrumento. Según reconoció uno de los miembros del proyecto, Jason Wang de la Northwestern University, nadie esperaba descubrir nada nuevo, pero una revisión minuciosa trajo un resultado inesperado. Durante todo el periodo de funcionamiento del GPI se estudiaron más de 500 estrellas, y solo en una de ellas se detectó un nuevo planeta: HD 143811 AB b. Esto resalta lo infrecuente que son objetos de este tipo.
Confirmación del descubrimiento
El análisis posterior lo llevó a cabo Nathalie Jones del Centro de Investigación Interdisciplinaria y Astrofísica (CIERA). Ella comparó tres años de datos del GPI con observaciones del observatorio W.M. Keck. Así lograron identificar un objeto tenue que se movía en sincronía con una de las estrellas. Este método permite diferenciar un planeta real de una estrella captada accidentalmente: si el objeto se desplaza junto con su estrella, significa que están unidos gravitacionalmente.
Pruebas adicionales confirmaron que HD 143811 AB b es efectivamente un planeta, y no luz reflejada ni ningún otro fenómeno astronómico. Curiosamente, este objeto fue registrado por primera vez en 2016, pero en aquel momento pasó desapercibido. Un grupo independiente de la University of Exeter, en Reino Unido, llegó a las mismas conclusiones que sus colegas estadounidenses.
Un gigante entre los planetas
Las investigaciones han demostrado que HD 143811 AB b es realmente un gigante: su masa es aproximadamente seis veces mayor que la de Júpiter. La edad del planeta se estima en 13 millones de años, lo que, en términos cósmicos, se considera muy joven. Para comparar, la Tierra ya existe desde hace 4.600 millones de años. Los científicos señalan que un planeta tan joven aún conserva el calor remanente tras su formación.
No menos interesante es el propio sistema binario alrededor del cual orbita HD 143811 AB b. Las estrellas están muy próximas entre sí y completan una vuelta alrededor de su centro de masas común en tan solo 18 días terrestres. A pesar de esto, el planeta se desplaza por su órbita de manera extremadamente lenta: un giro completo le lleva tres siglos.
Misterios de la formación
Por ahora, los astrónomos no logran explicar con precisión cómo se forman estos planetas en sistemas binarios. Solo se conocen unas pocas decenas de objetos similares, y cada nuevo descubrimiento ayuda a acercarse a la respuesta. Según Jason Wang, aún faltan datos para tener un panorama completo, por lo que el equipo planea continuar observando HD 143811 AB b y sus estrellas.
En el futuro cercano, los científicos planean solicitar tiempo adicional en los telescopios para hacer seguimiento al movimiento del planeta y de sus estrellas parentales. Esto permitirá comprender mejor cómo interactúan sistemas complejos como este. Además, los investigadores siguen analizando datos de archivo en busca de nuevos candidatos a exoplanetas en sistemas binarios. Algunos objetos ya plantean sospechas, pero su naturaleza aún no está clara.
Si no lo sabía, el Gemini Planet Imager (GPI) es un instrumento astronómico único diseñado para obtener imágenes directas de exoplanetas y estudiar sus características. El GPI fue instalado en el telescopio Gemini South en Chile y permitió a los astrónomos obtener por primera vez imágenes de planetas que orbitan otras estrellas. Tras su modernización, el instrumento continuará su labor en Hawái, abriendo nuevas perspectivas para la investigación de sistemas planetarios más allá del Sistema Solar.












