
En los últimos años, el espacio cercano a la Tierra se ha convertido en un entorno saturado por miles de satélites, incluidos numerosos aparatos fuera de servicio y restos de antiguas misiones. Con cada nuevo lanzamiento, la tarea de realizar aproximaciones y maniobras seguras resulta cada vez más compleja. Para prevenir colisiones y aumentar la fiabilidad de las operaciones, especialistas de Luxemburgo y la Agencia Espacial Europea (ESA) llevan a cabo ensayos únicos en el centro técnico ESTEC, ubicado en Países Bajos.
El foco está puesto en maquetas realistas de satélites desarrolladas por la empresa ClearSpace. Estas reproducen con precisión la forma, los materiales e incluso los detalles más minuciosos de los dispositivos reales. Un elemento clave es el aislamiento térmico dorado, que no solo protege los equipos, sino que también afecta la manera en que la luz se refleja sobre la superficie en condiciones espaciales. Esto resulta crucial para los sistemas de navegación basados en visión, ya que las cámaras dependen de los reflejos para determinar la posición y orientación de los objetos.
Las pruebas se llevan a cabo en el simulador especial GRALS (Guidance, Navigation and Control Rendezvous, Approach and Landing Simulator), que permite recrear aproximaciones y acoplamientos en condiciones lo más cercanas posible a la realidad. Allí, los ingenieros combinan ensayos físicos con gráficos por computadora para entrenar inteligencia artificial capaz de reconocer satélites en diferentes etapas de acercamiento, desde la llegada a distancia hasta las maniobras precisas a corta proximidad.
Tecnologías y desafíos
En un entorno donde ya orbitan miles de objetos, incluso el más mínimo error puede tener consecuencias catastróficas. Por eso, los ingenieros ponen especial atención en probar los sistemas de Navegación Basada en Visión, que permiten a las naves autónomas ‘ver’ el objetivo y corregir su trayectoria en tiempo real. Para ello se emplean tanto modelos a escala para simular aproximaciones lejanas como maquetas a gran tamaño y detalladas para ensayar las fases finales de acoplamiento.
Cada elemento de la maqueta, desde las estructuras metálicas brillantes hasta las complejas formas de los motores, influye en cómo las cámaras y sensores perciben el objeto. Las pruebas en GRALS revelan puntos débiles en los algoritmos, permiten perfeccionar el software y aseguran que los sistemas autónomos puedan operar de manera segura incluso en las situaciones más complejas.
Seguridad en la órbita
A medida que crece el número de satélites, también aumenta el riesgo de accidentes. Los aparatos fuera de control y los restos espaciales pueden dañar misiones activas o generar nuevos campos de desechos. Antes de proceder a reparar, reabastecer o desorbitar un satélite, es fundamental determinar su posición con precisión, identificarlo y acercarse de forma segura. Justo para esto se desarrollan y prueban en la ESA los sistemas de navegación modernos.
El uso de inteligencia artificial y modelos realistas permite a los ingenieros no solo identificar posibles problemas, sino también establecer nuevos estándares de seguridad para futuras misiones. Este enfoque contribuye a minimizar riesgos y garantiza el desarrollo sostenible del sector espacial.
El futuro de las misiones autónomas
Centros de pruebas como GRALS conectan la teoría con la práctica. Allí, los dispositivos reales pueden evaluarse en condiciones muy similares a las del espacio, lo que ofrece la certeza de que los sistemas autónomos funcionarán correctamente una vez en órbita.
En los próximos años, el número de satélites seguirá aumentando y, con ello, también las exigencias de seguridad. Ensayos como los que se realizan en ESTEC son fundamentales en la preparación de nuevas misiones. No solo permiten perfeccionar la tecnología, sino también fomentar una cultura de responsabilidad en la exploración espacial.
Por si no lo sabías, ClearSpace es una empresa de Luxemburgo especializada en el desarrollo de soluciones para el mantenimiento y la eliminación de basura espacial. Colabora con la Agencia Espacial Europea y otras organizaciones internacionales, desarrollando tecnologías innovadoras para el acercamiento seguro, captura y retirada de satélites fuera de servicio. ESTEC es el mayor centro técnico de la ESA, situado en los Países Bajos, donde se prueban nuevos sistemas y equipos espaciales.











