
Los drones modernos han abierto nuevas posibilidades para la observación de la vida salvaje. Gracias a su tamaño compacto y maniobrabilidad, permiten a los investigadores captar los más mínimos detalles del comportamiento animal sin acercarse directamente. Sin embargo, incluso los dispositivos más silenciosos pueden causar estrés a los habitantes de la sabana, lo que podría distorsionar los resultados de las observaciones y dificultar una evaluación objetiva de su vida.
La cuestión de cuán rápido los animales se habitúan a la presencia de drones se ha convertido en un foco de atención para la comunidad científica. Esto es especialmente relevante para especies grandes y sociales, como los elefantes africanos (Loxodonta africana), cuya reacción a nuevos estímulos puede ser impredecible e incluso peligrosa tanto para la tecnología como para los propios animales.
Experimento en Kenia: ¿cómo reaccionan los elefantes ante los drones?
Un grupo de investigadores de la organización Save the Elephants llevó a cabo una serie de observaciones en los parques nacionales de Samburu y Buffalo Springs (Samburu, Buffalo Springs) en Kenia. En el experimento participaron 14 grupos familiares de elefantes, entre ellos manadas sedentarias y nómadas. Para el monitoreo se utilizó un dron industrial equipado con una potente cámara con zoom, capaz de operar incluso en condiciones de viento fuerte.
El dron se lanzaba desde una distancia de 500 metros y ascendía hasta los 120 metros de altura, donde durante seis minutos grababa en video el comportamiento de los animales. Al terminar el vuelo, el aparato regresaba al punto de partida. En total, se realizaron 35 pruebas de este tipo, lo que permitió recopilar un material extenso para el análisis.
Para evaluar la reacción de los elefantes, los especialistas seleccionaron fragmentos de un minuto de grabaciones en video y los mostraron a etólogos independientes. Los expertos registraron señales de ansiedad, cambios en la actividad y características de comportamiento individuales de cada grupo. Este enfoque permitió identificar no solo cambios a corto plazo, sino también modificaciones a largo plazo en la reacción de los animales a los drones.
Resultados: habituación y estrés oculto
En los primeros minutos tras la aparición del dron en el cielo, el porcentaje de elefantes inquietos en el grupo aumentaba aproximadamente un 11%. Sin embargo, al final de los seis minutos de observación, el nivel de ansiedad regresaba a los valores iniciales. Esto demuestra la rápida adaptación de los animales a un nuevo objeto durante un solo vuelo.
En los posteriores vuelos del dron, los investigadores notaron que el nivel general de estrés en los elefantes era considerablemente menor que en el primer encuentro. Así, los animales no solo se acostumbran rápidamente a la presencia del dron, sino que también mantienen esa tranquilidad en interacciones posteriores con la tecnología.
No obstante, incluso en ausencia de signos evidentes de pánico, las estadísticas mostraron cambios sostenidos en el comportamiento. Durante el vuelo del dron, los elefantes comían menos, se movían más y reducían el tiempo de descanso. Tras finalizar la observación, compensaban aumentando los periodos de reposo. Esto indica que, aunque no experimenten miedo manifiesto, los drones siguen siendo un factor irritante capaz de alterar su rutina diaria.
Aspectos éticos de la observación: cómo minimizar el estrés
El estudio también reveló matices importantes que permiten reducir el impacto negativo de los drones en los animales. Si el dispositivo se lanza desde una distancia considerable, se utiliza la máxima altura de vuelo y se aproxima desde el lado sotavento para disminuir el ruido, los elefantes prácticamente no muestran señales de alarma ni alteran su comportamiento habitual.
Esta conclusión subraya la necesidad de un enfoque delicado en el uso de nuevas tecnologías en la investigación de campo. El cumplimiento de reglas sencillas permite obtener valiosos datos sobre la vida animal sin perturbar su tranquilidad ni distorsionar los procesos naturales.
En general, los drones abren grandes oportunidades para el estudio y la conservación de la vida silvestre, pero requieren un uso responsable y reflexivo. Solo así se puede garantizar el equilibrio entre los intereses científicos y el bienestar de los animales.
Referencia RUSSPAIN. Save the Elephants: misión y logros
Save the Elephants es una organización internacional de conservación fundada en 1993 en Kenia. Su principal objetivo es la protección de los elefantes africanos y su hábitat. La organización implementa activamente tecnologías modernas para monitorear poblaciones, estudiar migraciones y prevenir la caza furtiva. Save the Elephants colabora con los principales centros científicos del mundo y gobiernos de países africanos, desarrollando proyectos educativos y de investigación. Gracias a su labor, se ha incrementado significativamente la concienciación sobre los problemas de los elefantes y se ha llamado la atención sobre la importancia de preservar la biodiversidad.












