
En el cosmódromo de Baikonur vuelve a sentirse la actividad: los especialistas han comenzado la restauración de la cabina de servicio, que colapsó en noviembre de 2025. El incidente ocurrió en la plataforma 31, donde una estructura metálica de 144 toneladas se desplomó inesperadamente en el canal de escape de gases durante la preparación para el lanzamiento del cohete portador Soyuz-2.1a con la nave tripulada Soyuz MS-28. Este hecho representó una dura prueba para toda la infraestructura del cosmódromo, ya que la plataforma 31/6 sigue siendo la única actualmente habilitada para lanzamientos tripulados de la Soyuz.
Actualmente, ya se han entregado todos los componentes necesarios para la reparación. Los trabajadores están aplicando imprimación y pintando los nuevos elementos de la cabina para devolver el complejo de lanzamiento a pleno funcionamiento lo antes posible. Según los planes preliminares, el primer lanzamiento tras la finalización de las obras de restauración está previsto para febrero de 2026. Para Baikonur, no se trata simplemente de una reparación más, sino de la defensa de su papel estratégico en los programas espaciales internacionales.
Causas del accidente
El colapso de la cabina de servicio tomó por sorpresa a los especialistas. Según los primeros informes, la estructura no soportó la carga durante la preparación para el lanzamiento. En el momento del incidente solo se encontraban en la plataforma trabajadores técnicos y ninguno de ellos resultó gravemente herido. Sin embargo, el episodio provocó un intenso debate entre los expertos, quienes subrayaron la necesidad de modernizar el equipamiento y reforzar el control sobre el estado de la infraestructura.
La investigación realizada reveló una serie de deficiencias técnicas vinculadas al desgaste de las estructuras metálicas y a elementos obsoletos del sistema de mantenimiento. Como resultado, se decidió no solo restaurar la cabina, sino también llevar a cabo una inspección integral de todas las instalaciones similares en Baikonur. Esta medida busca reducir los riesgos de que incidentes similares se repitan en el futuro.
Progreso de los trabajos de restauración
La restauración del complejo de lanzamiento avanza a un ritmo acelerado. Decenas de especialistas trabajan en el sitio, utilizando equipos modernos para soldadura e instalación. Se presta especial atención a la calidad de las nuevas piezas: cada una de ellas pasa un riguroso control antes de ser montada. Las obras se realizan las 24 horas, para cumplir con los plazos ajustados y no alterar el calendario de lanzamientos.
Paralelamente a la reparación de la cabina de servicio, se están modernizando los sistemas de seguridad y automatización. Los ingenieros implementan nuevas soluciones que permitirán aumentar la fiabilidad del complejo de lanzamiento. Se prevé finalizar las principales etapas de montaje e iniciar las pruebas de equipos en las próximas semanas. Solo después de ello se tomará la decisión sobre la preparación de la plataforma para el lanzamiento.
Importancia para el cosmódromo
La plataforma 31/6 cumple un papel clave en la realización de lanzamientos tripulados desde Baikonur. Tras el cierre de otros complejos de lanzamiento, es aquí donde se llevan a cabo las principales misiones con participación de tripulaciones. La restauración de la cabina de servicio no es solo un asunto técnico, sino también estratégico: de ello depende la participación de Rusia en programas espaciales internacionales y el cumplimiento de sus compromisos con los socios.
Se espera que, después de las reparaciones, el complejo de lanzamiento reciba una serie de mejoras que permitirán aumentar su eficiencia y seguridad. A largo plazo, esto podría convertirse en un ejemplo para la modernización de otras instalaciones en el cosmódromo. En cualquier caso, la atención hacia Baikonur está ahora centrada no solo en Rusia, sino también a nivel internacional.
Planes a futuro
El primer lanzamiento tras el accidente ya está programado para febrero de 2026. Los preparativos avanzan a toda velocidad: se forman equipos, se desarrollan escenarios de prueba y se selecciona el equipamiento necesario. La administración del cosmódromo destaca que todos los trabajos se realizan cumpliendo con los nuevos estándares de seguridad y calidad.
La restauración de la cabina de servicio es solo una parte de un ambicioso programa para renovar la infraestructura de Baikonur. Durante los próximos años, está previsto implementar varios proyectos importantes con el objetivo de aumentar la competitividad del cosmódromo en el mercado global. Para los especialistas, esto representa una oportunidad para demostrar su alto nivel de profesionalismo y preparación técnica.
Por si no lo sabías, Roscosmos (ROSCOSMOS) es la corporación estatal responsable de las actividades espaciales de Rusia. La compañía se dedica al lanzamiento de naves tripuladas y de carga, al desarrollo de estaciones orbitales y a la cooperación internacional en el ámbito espacial. Baikonur es uno de los cosmódromos más antiguos y grandes del mundo, desde donde partieron los primeros vuelos tripulados de la historia. Hoy en día sigue siendo una base clave para la ejecución de programas espaciales rusos e internacionales.












