
Los gallegos rara vez ven la nieve desde sus ventanas, pero eso no les impide encontrar formas de disfrutar de las pistas de esquí sin largos desplazamientos. La cercanía a la Cordillera Cantábrica abre ante los amantes de los deportes de invierno una amplia variedad de rutas que permiten estar en las pistas en cuestión de horas. Para muchos, no se trata solo de una alternativa a los Pirineos, sino también de la oportunidad de descubrir nuevos destinos sin aglomeraciones ni largas colas, en un ambiente mucho más acogedor y familiar.
Manzaneda
La única estación de esquí en Galicia es Manzaneda, situada en la provincia de Ourense, en pleno Macizo Central. Las altitudes aquí son modestas y la nieve no siempre es estable, pero este lugar es la opción elegida por familias y principiantes que buscan accesibilidad y sencillez. Manzaneda ofrece más que solo esquí: se puede hacer senderismo por las montañas, relajarse en la zona termal o disfrutar de actividades de aventura. Alojarse al pie de los remontes hace que la estancia sea muy cómoda, y la combinación de naturaleza e infraestructuras permite olvidarse de las preocupaciones cotidianas.
El trayecto desde Ourense a Manzaneda dura poco más de una hora. El último tramo es una carretera de montaña serpenteante, por lo que en invierno conviene informarse sobre el estado de la vía y llevar cadenas para las ruedas. El aparcamiento es gratuito, pero en días de mucha afluencia es recomendable llegar temprano para evitar problemas al buscar sitio.
Leitariegos
Para quienes estén dispuestos a salir de la región, merece la pena prestar atención a Leitariegos, una estación pequeña y acogedora en León, en el extremo occidental de la Cordillera Cantábrica. Aquí reina la tranquilidad y las colas en los remontes son poco comunes. El trayecto desde las principales ciudades de Galicia dura alrededor de tres horas, lo que convierte a Leitariegos en una excelente opción para una escapada de fin de semana. Sus pistas son aptas tanto para principiantes como para esquiadores con experiencia, y los precios asequibles sorprenden gratamente incluso a los viajeros más experimentados.
Valgrande Pajares
En Asturias, en uno de los pasos más conocidos de la Cordillera Cantábrica, se encuentra la estación de Valgrande Pajares. Un lugar con historia y personalidad: aquí se esquía no solo por deporte, sino también por la atmósfera. El relieve permite encontrar pistas para todos los gustos, y los esquiadores experimentados valoran Pajares por sus descensos exigentes y los interesantes desniveles. El viaje desde Galicia dura entre tres y cuatro horas, pero para muchos es un precio razonable por la oportunidad de sentirse en la montaña de verdad sin alejarse demasiado de casa.
Fuentes de Invierno
La moderna estación de Fuentes de Invierno se sitúa en Asturias, cerca de la frontera con León. Recientemente renovaron la infraestructura y las pistas fueron diseñadas para aprovechar al máximo la capa de nieve. Sus largas bajadas, la calidad de la nieve y la ausencia de aglomeraciones convierten este lugar en una opción especialmente atractiva para quienes ya dominan las habilidades básicas y buscan nuevos retos. Fuentes de Invierno es frecuentada por esquiadores de nivel intermedio y avanzado, que valoran tanto el esquí como la comodidad fuera de pista.
San Isidro
San Isidro es una de las estaciones más conocidas del norte de España, ubicada en León, justo al otro lado del puerto desde Fuentes de Invierno. Cuenta con varios sectores, numerosas pistas de distintos niveles y una infraestructura desarrollada. San Isidro es ideal para estancias largas: es posible cambiar de ruta cada día sin repetir, y tanto los servicios como el alquiler de material están al nivel de los grandes complejos. Desde Galicia se llega en menos de cuatro horas, lo que la hace muy popular entre quienes planean unas completas vacaciones de invierno.
Alto Campoo
En Cantabria, en las montañas de Ijar, se encuentra la estación Alto Campoo, una de las más accesibles en distancia para los habitantes del noroeste. Aunque las alturas no son récord, cuando cae buena nieve las pistas destacan por su amplitud y variedad. Alto Campoo es una opción ideal para grupos con diferentes niveles de experiencia: hay descensos sencillos para principiantes y recorridos más técnicos para esquiadores avanzados. El trayecto desde Galicia lleva unas cuatro horas y el clima agradable junto con los paisajes hacen que el viaje sea especialmente memorable.
Al planear las vacaciones de invierno, muchos buscan no solo nieve, sino también experiencias nuevas. En este sentido, el norte de España ofrece mucho más de lo que parece a simple vista. Cada región tiene sus particularidades: en unas, se valoran las tradiciones, en otras, se apuesta por la tecnología, y en algunas lo más importante es la tranquilidad y la posibilidad de conectar con la naturaleza.
Curiosamente, incluso en regiones donde la nieve es una rareza, se pueden descubrir rutas inesperadas para aventuras invernales. Por ejemplo, en Valencia, a pesar de su clima suave, hay estaciones que sorprenden tanto a principiantes como a esquiadores experimentados. Sobre dónde buscar nieve cerca de esta ciudad, se detalló anteriormente en RUSSPAIN.COM — allí se reúnen propuestas que permiten combinar el esquí con el descubrimiento de nuevos rincones del país.
Manzaneda no es solo una estación de esquí, sino un símbolo del ocio invernal en Galicia. En los últimos años se ha convertido en un punto de referencia para quienes buscan equilibrio entre actividad y tranquilidad. Aquí no solo se promueve el esquí, sino el turismo en general: surgen nuevas rutas, se amplía la infraestructura y se introducen servicios modernos. Manzaneda suele ser el punto de partida para descubrir las montañas de la región y su popularidad crece con cada temporada. Para muchos habitantes del noroeste de España, este lugar ha sido un auténtico hallazgo donde pueden disfrutar del invierno sin alejarse demasiado de casa.










