
El camino de Tamara Falcó e Íñigo Onieva hacia la felicidad familiar estuvo lleno de obstáculos y giros dramáticos, seguidos con expectación por toda España. Hoy, en 2025, al celebrar su quinto aniversario de relación y el segundo de casados, su unión parece más sólida que nunca. Pocos creían en la duración de este romance, pero la marquesa de Griñón apostó por él y no se equivocó.
Su historia comenzó en la primavera de 2020, en el cumpleaños de su amiga común Luisa Bergel. Fue allí donde Íñigo, licenciado en diseño industrial que dejó su carrera en el sector automotriz para dedicarse a la restauración, se fijó en la aristócrata. Él tomó la iniciativa invitando a Tamara a cenar, lo que marcó el inicio de su apasionado romance. Antes de esto, la hija de Isabel Preysler había tenido otros pretendientes, incluido el banquero Marco Neuher, cuya ruptura fue especialmente dolorosa para ella. Sin embargo, fue Onieva quien logró conquistar su corazón. La pareja se presentó oficialmente ante el público en noviembre de ese mismo año, durante la fastuosa celebración del cuarenta cumpleaños de Tamara.
Tras dos años de relación llegó el esperado anuncio de compromiso. Falco compartió la feliz noticia en redes sociales, dedicando un emotivo mensaje a su prometido y mostrando el anillo. Sin embargo, el cuento de hadas se rompió al día siguiente. Se filtraron imágenes en las que Onieva besaba a otra chica en un festival en EE. UU. La reacción de Tamara fue inmediata y contundente. Declaró públicamente que no importaba cuánto había durado ese episodio —incluso si solo fue una nanosegunda en el metaverso—, su relación había terminado. Y durante un tiempo, efectivamente, así fue.
Parecía que la historia había acabado. Pero a principios de 2023 la pareja sorprendió al público al anunciar su reconciliación, recibiendo el Año Nuevo juntos en el Círculo Polar Ártico. Más tarde, Tamara, fiel a su estilo directo, explicó su decisión. Se enfrentó a la elección: quedarse en su zona de confort con dudas constantes, o arriesgarse y dar una segunda oportunidad a la relación. Eligió lo segundo. La culminación de su reconciliación fue una lujosa boda el 8 de julio de 2023 en el palacio de El Rincón, la finca familiar de la novia. Al evento asistieron cuatrocientos distinguidos invitados, que disfrutaron de un menú de veintitrés platos elaborado por el famoso chef Eneko Atxa.
Hoy, cuando todas las dudas sobre la solidez de su matrimonio han quedado atrás, la pareja disfruta de su vida en común. Íñigo no suele mostrar sus sentimientos en público, mientras que Tamara comparte regularmente con sus seguidores momentos entrañables de su día a día. En su segundo aniversario de bodas, que celebraron con un viaje romántico por la Provenza francesa, ella le dedicó unas tiernas palabras a su esposo. La marquesa le agradeció por estos dos años juntos, con sus momentos de luz y de sombra, y expresó su esperanza de que lleguen juntos hasta el paraíso. Su felicitación a Íñigo por sus 36 años también estuvo llena de amor y ternura, demostrando una vez más que su arriesgada apuesta por el amor finalmente resultó ser ganadora.










