
La comedia romántica «Que mueran los feos», estrenada en 2010, se ganó el recuerdo del público no solo por su humor fresco, sino también por sus impresionantes paisajes, que se convirtieron en un protagonista más de la trama. El director Nacho G. Velilla llevó la historia lejos del bullicio urbano al corazón rural, mostrando rincones de España llenos de autenticidad y encanto. Volvamos a esos lugares y descubramos exactamente dónde tuvo lugar esta emotiva historia de amor.
El epicentro del rodaje fue Las Tierras Altas, una antigua finca situada en el valle de Estarrún, cerca de la ciudad de Jaca, en los Pirineos aragoneses. Más que un típico pueblo, este lugar funciona como un complejo agropecuario, lo que lo hizo perfecto para crear la atmósfera de la película. Las casas de piedra con tejados de teja y la pequeña iglesia han conservado su aspecto original, lo que permitió recrear un mundo íntimo y acogedor para los protagonistas sin apenas decorados adicionales. Hoy en día, casi no quedan habitantes aquí, pero las puertas del hotel rural local siguen abiertas a los visitantes.
Además de la localización principal, el equipo de rodaje también utilizó otros lugares pintorescos de Aragón, mostrando toda la riqueza natural y cultural de la región. Por ejemplo, el pueblo de Anso, a menudo incluido en la lista de los más bonitos de España, aportó a las imágenes sus calles empedradas, chimeneas tradicionales y construcciones de piedra, añadiendo aún más autenticidad a la historia. Algunas escenas también se rodaron en el valle vecino de Echo, junto a los muros del antiguo monasterio románico de San Pedro de Siresa, rodeado de una naturaleza majestuosa.
La ciudad de Jaca se convirtió en un importante centro logístico para todo el equipo, y sus lugares emblemáticos, como la catedral románica y la Ciudadela, también aparecen en algunas tomas. Aunque el foco principal fue el Pirineo, en la película también se pueden ver paisajes urbanos. Varias escenas se grabaron en la capital regional, Zaragoza, especialmente en la famosa galería comercial Ciclón, así como en la ciudad de Huesca.
La comarca de Jacetania, donde se rodó la mayor parte de la película, ofrece numerosos lugares interesantes para los viajeros. La capital de la región, Jaca, merece un paseo tranquilo por su casco histórico. Es imprescindible visitar la Ciudadela del siglo XVI y una de las catedrales más antiguas de España, San Pedro. Muy cerca se encuentra el monasterio de San Juan de la Peña, literalmente escondido bajo una enorme roca, uno de los lugares más místicos del románico español. También destaca el edificio modernista de la estación de Canfranc, que en su día fue una de las mayores estaciones internacionales de tren de Europa. Los valles de Echo y Ansó, con su arquitectura tradicional, son ideales para hacer senderismo en el parque natural.
La trama de la película gira en torno a Eliseo, un hombre sencillo y acomplejado que vive en un pequeño pueblo pirenaico. Su vida cambia con el regreso de Nati, una mujer de fuerte carácter que, al igual que él, ha pasado por muchas decepciones. Este encuentro desencadena una serie de situaciones cómicas y emotivas que cuentan una historia sobre segundas oportunidades en el amor. Los papeles principales están interpretados por estrellas del cine español: Javier Cámara (Eliseo) y Carmen Machi (Nati), además de Hugo Silva, Ingrid Rubio y otros reconocidos actores.












