
Cristina Piaget, en su día una de las modelos españolas más reconocidas, vuelve a estar en el centro de la atención. Esta vez no solo por su participación en un popular programa de televisión, sino también por compartir abiertamente cómo es su vida lejos de las pasarelas. En los últimos años, ha pasado de ser un icono de la moda a convertirse en una mujer que no teme hablar de las dificultades y alegrías de la maternidad en solitario.
Piaget no lo oculta: con los años ha ganado seguridad y tranquilidad. Tras una intensa carrera en el mundo de la alta costura, donde su nombre se asociaba con las casas y diseñadores más prestigiosos, Cristina decidió dar un giro y explorar la interpretación, mostrando así una nueva faceta. Confiesa que esa experiencia le ha aportado energía renovada. Aunque mantiene la amistad con colegas del sector, ahora su papel principal es ser madre de su hijo Pol.
La maternidad sin moldes
Criar a un hijo sola es un reto que Cristina ha aceptado sin miedo. Señala que en la sociedad española aún persisten prejuicios hacia las madres solteras. A pesar de su aparente independencia, a menudo debe enfrentarse a críticas y consejos no solicitados. Piaget lo tiene claro: la soledad no siempre es una elección, a veces simplemente son las circunstancias. Pero es en esas situaciones cuando uno se fortalece y aprende a confiar solo en sí mismo.
Su hijo Paul se ha convertido en una fuente de inspiración y fortaleza para ella. Cristina destaca que la maternidad la hizo al mismo tiempo más fuerte y más vulnerable. No teme hablar de las dificultades, pero tampoco oculta las alegrías que le trae ver crecer a su hijo. Según ella, las mujeres en España han demostrado desde hace tiempo que pueden superar cualquier obstáculo, y ella es un vivo ejemplo de ello.
El camino artístico de Paul
Paul, que ahora tiene trece años, ha mostrado interés por el arte desde muy pequeño. El año pasado, de manera inesperada para todos, se apasionó por la música y comenzó a actuar como DJ. Sus primeras sesiones fueron en el restaurante de su padre, en una de las playas más pintorescas de Ibiza. Para Cristina fue una verdadera revelación: observaba con orgullo cómo su hijo animaba al público y disfrutaba de su creatividad.
Piaget no oculta su agradecimiento a su expareja por el apoyo a su hijo. Fue el padre quien ayudó a Paul a dar sus primeros pasos en el mundo de la música, y ahora el chico desarrolla su talento con entusiasmo. Cada vez que Paul se presenta ante el público, su madre experimenta emociones genuinas. Ella cree que estos momentos unen a la familia, a pesar de las dificultades del pasado.
Relaciones complicadas
La relación con el padre de Paul no siempre fue sencilla. Cristina admite que tuvieron que superar desacuerdos y resentimientos para aprender a trabajar juntos por el bien de su hijo. Ahora ve este proceso como un maratón, no como un sprint. Poco a poco, la confianza entre los excompañeros crece, y ambos hacen todo lo posible para que el niño crezca en un ambiente armonioso.
Piaget señala que el apoyo del padre es importante para Paul no solo en su desarrollo creativo, sino también en los estudios. El esfuerzo conjunto de ambos padres ayuda al niño a sentirse más seguro y tranquilo. Cristina está convencida de que, aunque la familia no sea completa, lo fundamental es mantener un ambiente de amor y comprensión mutua.
Retos y apoyo
Hace algunos años, Paul enfrentó un grave problema: el acoso escolar. Sus compañeros se burlaban de él en redes sociales, aprovechando la notoriedad de su madre. Para Cristina fue una dura prueba, pero no tuvo que afrontarla sola. Docentes y especialistas del centro educativo intervinieron rápidamente y ayudaron a detener el acoso.
Piaget agradeció públicamente al equipo de la escuela por su profesionalidad y sensibilidad. Está convencida de que solo trabajando en conjunto se puede proteger a los niños ante situaciones como esta. Esta experiencia unió aún más a su familia y demostró lo importante que es no tener miedo de pedir ayuda.
RUSSPAIN recuerda que Cristina Piaget es una de las top models españolas más reconocidas de los años 90, famosa por sus colaboraciones con las principales casas de moda europeas. Tras finalizar su carrera en las pasarelas, se consolidó con éxito en el cine y la televisión. Hoy en día, Cristina participa activamente en la vida pública, comparte sus vivencias y apoya a mujeres que atraviesan experiencias similares. Su historia inspira a muchos a no temer a los cambios y avanzar sin importar las dificultades.











