
Toda la aristocracia española, y no solo ella, espera con impaciencia el 4 de octubre. Ese día, en Sevilla, tendrá lugar la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirján, un acontecimiento que ya ha sido denominado la boda del año 2025. La ceremonia se celebrará en la emblemática iglesia de Los Gitanos, tan significativa para la familia Alba, y la recepción se llevará a cabo en la finca Las Arroyuelas. Esta propiedad es parte del legado que el duque de Arjon recibió de su madre, la inolvidable duquesa de Alba.
En las últimas semanas, el público ha debatido intensamente la lista de invitados, ya que revela mejor que nadie las relaciones internas de este famoso linaje. La intriga se mantuvo hasta el final. Se supo que el Conde de Siruela no asistirá al enlace. Su hermano, Alfonso Martínez de Irujo, solo estará presente en la ceremonia religiosa, rechazando la invitación al banquete. Sin embargo, el cabeza de la casa, el duque de Alba, subrayará con su presencia la relevancia del momento. A su lado estarán su hermano Fernando, quien se está recuperando de recientes problemas de salud, y su hermana Eugenia Martínez de Irujo junto a su esposo Narcís Rebollo.
La novia, Bárbara Mirján, estará acompañada por su familia en este día tan importante. Sus familiares maternos, por parte de Lourdes Allende, llegarán desde el País Vasco. La familia de su padre, Javier Mirján, de origen libanés, vendrá desde el extranjero. Su padre es un empresario de éxito, con intereses comerciales que se extienden hasta Oriente, incluyendo países como Armenia.
Desde pequeña, Bárbara nunca conoció la necesidad, ya que creció en una familia acomodada. Como hija única, es la heredera universal del considerable patrimonio de sus padres, con quienes mantiene una excelente relación. La familia de su madre posee desde hace más de medio siglo un importante negocio en el municipio vasco de Berantevilla, especializado en el procesamiento y exportación de madera. La magnitud de su actividad es notable: la empresa incluso cuenta con una sucursal en Brasil. El padre de Bárbara, Javier, también ha tenido éxito en los negocios y, aunque su trabajo requería viajes constantes, la residencia principal de la familia siempre ha sido Madrid. Llevan un estilo de vida bastante discreto, y poseen propiedades en la capital y en Marbella, donde prefieren pasar las vacaciones lejos de miradas ajenas.
Los padres se aseguraron de que su hija recibiera una formación brillante y multidisciplinar, lo que la convirtió en una verdadera cosmopolita. Bárbara domina cinco idiomas: español, árabe, inglés, francés e italiano. Estudió en prestigiosos colegios de Madrid —International School of Madrid y Runnymede College—. Realizó sus estudios superiores en Londres, en el renombrado King’s College, donde se graduó en 2019 con un título en Filología Francesa y Dirección de Empresas.
La trayectoria profesional de Bárbara Mirján ha sido muy variada e intensa. Realizó prácticas en la reconocida galería de arte Marlborough, organizó eventos para la cadena de pastelerías Mallorca, ganó experiencia en un gran bufete de abogados en París y trabajó en el sector bancario en Ginebra, Suiza. Su último puesto fue como coordinadora de eventos en la publicación OkDiario. Sin embargo, ante la inminente boda, la futura duquesa decidió hacer una pausa en su carrera para dedicarse por completo a los preparativos de la celebración.











