
La vida de la presentadora española Paz Padilla se asemeja ahora a una montaña rusa emocional. Por un lado, está la alegría y el ajetreo relacionados con la próxima boda de su hija, Anna Ferrer, una noticia que ambas compartieron con entusiasmo hace poco. Por otro lado, pesa una fecha difícil: el aniversario del fallecimiento de su hermano Luis. Hace exactamente un año él se fue. En memoria de este día, la artista decidió dirigirse a sus seguidores con un mensaje muy personal y conmovedor, acompañado de un video de archivo familiar en el que aparecen juntos en distintos momentos de su vida.
Luis, a quien sus seres queridos llamaban cariñosamente «El Trompeta», falleció repentinamente a los 57 años. Su partida fue un golpe devastador para toda la familia, que ya había tenido que despedirse de varios seres queridos en los últimos años: primero los padres, después el propio esposo de Paz, Antonio. Luis fue una figura emblemática en el municipio de Zahara de los Atunes, donde era propietario del chiringuito «El Trompeta Beach», convertido para la presentadora en un lugar lleno de energía y recuerdos entrañables, donde, según sus propias palabras, hoy todavía se percibe su presencia.
Desde aquel día, la artista intenta transformar su dolor en recuerdos luminosos y amor. Esta manera de afrontar la pérdida ya la había relatado en detalle en su libro y en la obra de teatro «El humor de mi vida».
En su mensaje publicado en el primer aniversario, Paz reflexiona sobre el implacable paso del tiempo. Señala que, aunque el calendario marca un año entero, para ella su hermano sigue tan vivo como antes. La actriz confiesa que le cuesta creer que ya haya pasado un año y admite que la herida en su corazón aún «permanece abierta y no muestra signos de sanar».
Padilla habla de su dolor con la serenidad que la caracteriza, pero no oculta la profundidad del vacío que deja una pérdida así. Comparte la idea de que el tópico sobre el poder sanador del tiempo no es real, ya que «el tiempo no sabe lo que es perder a un hermano». Sus palabras transmiten desesperación: todavía lo busca «en el aire, en el mar, en estallidos ocasionales de risa» y a veces lo siente tan cerca que cree que en cualquier momento escuchará su nombre en su voz.
La presentadora encuentra consuelo en su fe de que Luis no se ha ido para siempre. Está convencida de que simplemente está cerca, pero «de otra forma, más libre, más ligera». Con estas palabras muestra que su hermano sigue siendo un apoyo constante, especialmente en los momentos difíciles. Recuerda cómo de niños corrían juntos bajo la lluvia, sin importarles nada, porque estando juntos no le temían a nada.
Su mensaje concluye con una profunda reflexión sobre el amor, que es más fuerte que el tiempo y la ausencia. Está convencida de que siguen juntos, «más allá de las horas, los días y el silencio», porque hay sentimientos que no terminan, sino que «simplemente cambian de lugar».










