
La vida de la popular presentadora catalana Susanna Griso vuelve a estar en el centro de la atención pública. Muy pronto, el próximo verano, se casará con el empresario Luis Enríquez. Su amistad, que duró años, se transformó en una relación romántica y ahora la pareja se prepara para una nueva etapa. La propuesta de matrimonio fue bastante original, como contó la periodista en su programa. Una mañana, cuando iba a tomar café, Luis le ofreció una taza, en el fondo de la cual había un anillo. Este emotivo momento marcó el inicio de los preparativos para la boda.
La celebración está prevista para el 25 de julio y tendrá lugar en la Costa Brava, donde la pareja adquirió recientemente una casa en común. Según sus planes, será una ceremonia informal rodeados de sus seres más cercanos. Para Susanna será su segundo matrimonio, tras más de veinte años de vida en común con Carles Torras. Su pareja también inicia una nueva unión, ya que tiene cuatro hijos de relaciones anteriores.
Susanna creció en una familia numerosa y acomodada de Barcelona, siendo la menor de siete hermanos. Su padre, Paco Griso, era un industrial del sector textil, mientras que su madre, Montserrat Raventós, provenía de una familia propietaria de las reconocidas bodegas Codorníu. La presentadora recuerda con cariño su infancia, muy ligada a la finca familiar y a las bodegas, aunque subraya que no posee acciones en la empresa. Un papel especial en su vida lo ocupó su madre, una mujer adelantada a su tiempo, que además de criar a siete hijos, encabezó una organización internacional no gubernamental, viajó mucho y hablaba varios idiomas con fluidez, sirviendo de inspiración para su hija.
Con los años, Susanna también formó una familia numerosa. Casada con Carles Torras, tuvo dos hijos: Jan y Mireia, que actualmente tienen 21 y 19 años. Más tarde, la pareja decidió adoptar a una niña de Costa de Marfil, Dorsett, que ahora tiene 12 años. Además, la presentadora se convirtió en madre de acogida para un joven de Ghana llamado Kudus, brindándole un hogar y apoyo.
Sin embargo, su camino en la vida no ha estado exento de dificultades. En los últimos años tuvo que afrontar varias pérdidas dolorosas. Poco después de la muerte de su madre, recibió en directo la noticia del repentino fallecimiento de su hermana por un infarto. Años más tarde, en 2021, habló públicamente por primera vez sobre otra tragedia familiar. Al recibir un premio, lo dedicó a su hermano Damián, quien falleció a causa del VIH en una época en la que no existía un tratamiento eficaz. A pesar de todas las pruebas, hoy, con 56 años, Susanna Griso está en la cima de su carrera y de su felicidad personal, mirando al futuro con esperanza junto a la persona que ama.












