
Este jueves, en la Comunitat Valenciana tuvo lugar la segunda gran huelga de docentes de la enseñanza pública de esta legislatura. Los profesores, respaldados por los principales sindicatos, salieron a las calles para reclamar cambios urgentes: aumento de salarios, reducción del número de alumnos por aula, mejora de las infraestructuras y protección de la enseñanza en valenciano. Según muchos participantes, la situación de la educación ha llegado a un punto crítico.
El profesorado señala que sus salarios no se han actualizado en años y que la cifra de alumnos en clase a menudo supera los 30 por aula. Esta sobrecarga dificulta prestar atención a cada estudiante. Además, denuncian la demora en la sustitución de colegas de baja, lo que provoca la pérdida de horas lectivas para el alumnado. El problema se agrava especialmente en las zonas afectadas por recientes desastres naturales, donde las escuelas aún no han sido rehabilitadas.
Discrepancias en las cifras
Según datos oficiales de la Consejería de Educación autonómica, alrededor del 17% del profesorado participó en la huelga. En la provincia de Valencia la cifra fue ligeramente superior al 18%, en Alicante casi un 18% y en Castellón alrededor del 14%. Sin embargo, los sindicatos aseguran que al menos un 60% del profesorado se sumó a la protesta y que los datos definitivos solo se conocerán tras recabar la información sobre los turnos de tarde.
En total, según las autoridades, más de 12.000 docentes, de casi 71.000, suspendieron sus actividades. Representantes sindicales destacan que la magnitud de la protesta refleja un profundo descontento en el ámbito educativo. Exigen al nuevo equipo directivo del Ministerio de Educación iniciar negociaciones y no ignorar las demandas del personal.
Reivindicaciones y preocupaciones
Los sindicatos insisten en la necesidad de devolver a los docentes el poder adquisitivo perdido en los últimos años, abonar las primas completas y establecer por ley un mecanismo de actualización salarial anual según la inflación. Además, reclaman la firma de un acuerdo plurianual para equiparar los salarios al promedio nacional.
Entre otras demandas figuran la reducción del número de alumnos por aula, la recuperación de los puestos recortados, en especial en la formación profesional, las escuelas de idiomas y los conservatorios, así como la cobertura inmediata de todas las vacantes y la sustitución de personal ausente. Se presta especial atención a la protección del valenciano en los centros: los docentes temen que las nuevas iniciativas gubernamentales puedan desplazar su uso del proceso educativo.
La cuestión lingüística
En los últimos años, la cuestión de la enseñanza en valenciano se ha convertido en uno de los temas más controvertidos de la región. Los sindicatos y docentes consideran que la nueva política del gobierno busca reducir el uso de la lengua regional en las escuelas. El año pasado, las autoridades realizaron una encuesta entre los padres, ofreciéndoles elegir el idioma principal de enseñanza para sus hijos. Los resultados fueron casi iguales: poco más de la mitad de las familias optaron por el valenciano, mientras que el resto eligió el español.
Educadores y sindicatos insisten en que estas medidas debilitan el estatus del valenciano y exigen garantías legales para su conservación y desarrollo en los centros educativos. Subrayan que la lengua es una parte fundamental de la identidad cultural de la región.
Geografía de las protestas
Las huelgas y manifestaciones se llevaron a cabo no solo en las capitales de las tres provincias, sino también en decenas de ciudades y municipios: Elche, Dénia, Alcoy, Elda, Torrevieja, Orihuela, Sagunto, Alzira, Gandía, Játiva, Ontinyent y La Vall d’Uixó. En cada una de estas localidades, docentes y padres salieron a las calles para apoyar las demandas de cambios en el sistema educativo.
En Alicante, por la mañana tuvo lugar una de las manifestaciones más multitudinarias. Representantes sindicales recordaron que, desde 2010, los ingresos reales de los profesores han caído más de una cuarta parte. Muchos de los asistentes señalaron que la paciencia del profesorado se agota y, si las autoridades no inician un diálogo, las protestas continuarán.
Problemas de infraestructura
La plataforma en defensa de una educación pública de calidad, que agrupa a asociaciones de padres y sindicatos, organizó concentraciones vespertinas en las tres capitales provinciales. En su comunicado, los participantes remarcaron que muchas escuelas aún no han sido reparadas tras los recientes fenómenos meteorológicos adversos y que faltan fondos para su rehabilitación y modernización. Según sus estimaciones, la región necesita recuperar más de 120 millones de euros que previamente fueron recortados del presupuesto destinado a infraestructuras.
La plataforma exige además medidas inmediatas para mejorar las condiciones laborales del profesorado y dotar a todos los centros escolares de los recursos necesarios. Si las autoridades no responden, los sindicatos advierten nuevas movilizaciones y huelgas en un futuro próximo.












