
En vísperas de las etapas finales de la temporada de Fórmula 1, la tensión en la pista alcanzó su punto máximo. En el Gran Premio de Austin, el equipo Red Bull se vio envuelto en una polémica tras intentar interferir en la preparación de sus rivales.
Uno de los empleados de Red Bull accedió a la zona de salida donde se encontraba el monoplaza de Lando Norris de McLaren. Allí intentó retirar una cinta especial que el piloto británico utiliza para posicionar con precisión su coche en la parrilla. Esta marca, situada en la pared junto al lugar de partida, ayuda al piloto a detenerse correctamente antes del inicio de la carrera, ya que desde el habitáculo es difícil orientarse solo por las marcas en el asfalto.
Tras investigar el incidente, los comisarios concluyeron que la actuación del representante de Red Bull violó el reglamento. El equipo recibió una multa de 50.000 euros, de los cuales la mitad quedará en suspenso hasta el final de la temporada, siempre que no se repitan situaciones similares. La infracción consistió en que el empleado de Red Bull desoyó las indicaciones de los comisarios y accedió a una zona restringida después de que los coches ya se hubieran dirigido a la vuelta de formación.
McLaren viene utilizando este tipo de referencias visuales desde principios de año y no existe una prohibición explícita sobre estos métodos en el reglamento. Sin embargo, los intentos de otros equipos por eliminar estas marcas tampoco están regulados. Según medios británicos, no es la primera vez que Red Bull toma este tipo de medidas contra sus rivales, lo que obligó a McLaren a emplear materiales más resistentes para sus señales.
Los jueces subrayaron que los representantes de los equipos no tienen derecho a interferir en la preparación de los rivales ni a violar las normas de seguridad después de limpiar la zona de salida. Cualquier acción que pueda dificultar o retrasar el proceso de preparación para la carrera se considera peligrosa y conlleva sanciones severas.
La directiva de Red Bull calificó lo sucedido como un malentendido y aseguró que el equipo siempre procura cumplir con las instrucciones de los oficiales. No obstante, el incidente volvió a evidenciar la gran tensión entre los líderes del campeonato en las semanas decisivas de la temporada.












