
En 2025, el mercado inmobiliario español se asemeja a un campo de batalla, donde decenas e incluso cientos de interesados compiten por cada inmueble atractivo. Muchos inversores, tanto principiantes como experimentados, caen en el mismo error: pasan horas navegando por los portales web más populares con la esperanza de encontrar “ese” piso especial. Sin embargo, según afirma uno de los profesionales del sector, Sergio Gutiérrez, los verdaderos tesoros no aparecen allí. Los grandes agregadores son solo una vitrina donde los inmuebles ya se muestran al precio máximo, acordado con la agencia o fijado por el propietario. Las oportunidades más ventajosas se adjudican antes de que el gran público llegue siquiera a conocerlas.
Para adelantarse a la competencia, es necesario un enfoque completamente distinto, que el propio experto denomina “farming”. Esta estrategia consiste en un trabajo sistemático “sobre el terreno” y en el entorno digital, orientado a identificar posibles vendedores antes de que decidan poner oficialmente su propiedad a la venta. Se trata de crear toda una red de informadores y desarrollar acciones preventivas. Según Gutiérrez, pocos inversores practican esta búsqueda proactiva, que permite encontrar inmuebles únicos sin competencia y a precios realmente atractivos.
Como ejemplo ilustrativo, menciona una de sus operaciones recientes. Logró adquirir un activo cuyo valor de mercado era de 120.000 euros por tan solo 70.000. Esta oportunidad no surgió en una web de anuncios, sino gracias a una llamada de uno de sus contactos: un instalador de alarmas. Este le avisó de que uno de sus clientes acababa de desalojar a un inquilino moroso y, desesperado, quería deshacerse cuanto antes de un piso que solo le causaba problemas. Gutiérrez se puso en contacto de inmediato con el propietario. El dueño confirmó su intención de vender la vivienda cuanto antes, aun sabiendo que el precio era muy inferior al de mercado. No le importaba, simplemente no quería seguir siendo dueño de esa propiedad ni un día más. Tan solo tres días después, ambas partes firmaban la compraventa ante notario.
Este caso ilustra a la perfección los dos pilares clave para encontrar propiedades infravaloradas: contar con una red de contactos amplia y bien alimentada, y reaccionar con rapidez. Gutiérrez destaca que hay que estar preparado para tomar decisiones y actuar de forma ágil. Al mismo tiempo, advierte contra el exceso de optimismo. Según admite, sus métodos permiten encontrar aproximadamente seis ofertas realmente interesantes al año, un resultado excelente para cualquier inversor. Precisamente ahí radica el secreto, según el experto: no en la cantidad, sino en la calidad y la oportunidad de la información obtenida.











