
En 2025, Tesla se encontró en el centro de una auténtica tormenta: las ventas de su emblema, la camioneta eléctrica Cybertruck, cayeron un 50%. Hace poco, este modelo era símbolo de innovación tecnológica y de las ambiciones de Elon Musk, pero ahora se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para toda la compañía. En su segundo año en el mercado, solo lograron vender unas 20.000 unidades, 19.000 menos que el año anterior. Para Tesla, acostumbrada al liderazgo, este descalabro resultó un verdadero shock.
La caída de la demanda del Cybertruck no se limitó solo a Estados Unidos. Aunque en 2024 el modelo encabezaba el segmento de camionetas eléctricas, para finales de 2025 la situación cambió radicalmente. Los compradores empezaron a cancelar pedidos de manera masiva, e incluso algunos retiraron sus anticipos. Las causas de la decepción fueron sorprendentemente simples: numerosos problemas técnicos, decisiones de diseño poco acertadas y la aparición de óxido en la carrocería que, supuestamente, iba a ser ‘invulnerable’.
El colapso de las expectativas
A comienzos de 2025, Tesla todavía confiaba en recuperar terreno. Sin embargo, lejos de mejorar, la empresa se vio desbordada por una oleada de críticas. Los propietarios se quejaban de fallos en el pedal de freno, problemas con las puertas y una calidad de ensamblaje deficiente. Incluso la prometida resistencia a las balas resultó ser un mito: tras unos meses de uso, apareció corrosión en el metal. Como resultado, muchos clientes se sintieron engañados y optaron por cancelar la compra.
La situación se agravó por factores externos. Algunos estadounidenses prefirieron no asociarse con una marca tan ligada a Elon Musk y sus posturas políticas. En una época en la que la reputación de la marca pesa más que las características técnicas, Tesla quedó inesperadamente aislada. Incluso los seguidores más fieles comenzaron a dudar de la corrección de su elección.
Caída global
Los problemas con el Cybertruck fueron solo parte de una tendencia general. En 2025, Tesla no logró mantener el ritmo de ventas en ninguno de sus mercados clave. Aunque la empresa no publica datos detallados por regiones, los analistas señalan que la caída de la demanda es generalizada. Mientras los competidores intentan mantener sus posiciones, Tesla se ve obligada a revisar sus planes de producción y reducir las previsiones.
La fábrica en Texas tenía previsto producir 125.000 Cybertruck al año, y Musk hablaba de una meta de 250.000. Sin embargo, la realidad fue mucho menos optimista: no hay demanda, los almacenes están llenos y los concesionarios bajan los precios para deshacerse del stock. Ante esto, otros vehículos eléctricos también pierden popularidad — el Kia EV6 y el Cadillac Lyriq muestran resultados similares, mientras que el Ford E-Transit cayó un 59%.
La confianza perdida
El fracaso del Cybertruck fue una señal de alarma para toda la industria. Si hace poco los coches eléctricos parecían el futuro, ahora incluso los proyectos más innovadores pueden fracasar por errores en la ejecución y expectativas sobredimensionadas. Tesla, que antes marcaba el paso del mercado, ahora lucha por sobrevivir ante una competencia feroz y el descenso del interés por los eléctricos.
Los compradores se han vuelto más cautelosos ante las promesas grandilocuentes y las estrategias de marketing. Las cancelaciones masivas de pedidos del Cybertruck demostraron que la confianza en la marca tiene límites. Incluso las startups tecnológicas más llamativas pueden perder apoyo si no cumplen con las expectativas de los clientes.
Elon Musk es una figura que despierta intensas emociones en el mundo de la tecnología y los negocios. Sus proyectos siempre han estado acompañados de declaraciones ruidosas y experimentos audaces. Sin embargo, la historia del Cybertruck se ha convertido en una verdadera prueba para él. Musk ha demostrado en varias ocasiones su capacidad para salir de situaciones difíciles, pero la crisis actual exige nuevas soluciones y una revisión de la estrategia. Tesla sigue siendo una de las marcas más reconocidas a nivel mundial, pero ahora debe recuperar la confianza de los compradores y demostrar que la innovación puede ser no solo impactante, sino también fiable.












