
Abián Perdomo, quien durante años estuvo encargado del desarrollo de jóvenes futbolistas en el club madrileño, culmina su etapa en España y se prepara para un nuevo reto. Próximamente, se incorporará a la estructura de la selección nacional de Marruecos para trabajar en la mejora del sistema de formación de jugadores jóvenes.
Perdomo, originario de Tenerife, pasó más de diez años en la academia del Real Madrid y anteriormente trabajó con la cantera del Atlético de Madrid. Durante este tiempo, se consolidó como un especialista capaz de detectar y desarrollar futbolistas con proyección. Entre sus logros se encuentran la contribución en la formación de jugadores como Nico Paz, así como un papel relevante en los éxitos del club en la temporada 2021-2022.
Dentro de la estructura del club madrileño, Perdomo no solo fue un nexo entre los equipos juveniles y el primer equipo, sino que también se encargó de implementar nuevas metodologías de entrenamiento. Su profesionalismo fue reconocido tanto por sus colegas como por la directiva, especialmente durante el periodo en el que, por enfermedad del entrenador principal, tuvo que ocupar temporalmente el banquillo del primer equipo.
Ahora, el especialista afrontará una nueva etapa en Marruecos, donde lo esperan nuevos desafíos. La federación del país busca consolidar su posición a nivel internacional tras los buenos resultados en los campeonatos mundiales, tanto a nivel absoluto como juvenil. En Rabat confían en que la experiencia de Perdomo sirva para crear un sistema eficaz de detección y desarrollo de talentos locales, con el objetivo de no depender únicamente de jugadores que militan en clubes europeos.
En Marruecos, Perdomo trabajará bajo la dirección de Fathi Jamal, quien lleva años dedicado al desarrollo del fútbol en el país. Junto a él y otros expertos como Fernando Da Cruz y Óscar Garro, se planea formar un equipo sólido de especialistas capaces de llevar el fútbol marroquí a un nuevo nivel.
La incorporación de Perdomo a la estructura de la federación marroquí subraya el creciente interés por los métodos formativos españoles. En los próximos años, el país pretende apostar por el talento local y crear condiciones para el surgimiento de nuevas estrellas capaces de igualar los logros de Achraf y Brahim.












