
En 2026, el mercado de los crossovers eléctricos experimentó un auténtico boom de novedades y la competencia entre fabricantes se intensificó notablemente. Dos candidatos surgieron como los principales aspirantes al título de SUV eléctrico más interesante: el Mercedes GLB y el Tesla Model Y. Ambos modelos prometen gran autonomía, tecnología de vanguardia y un interior espacioso, pero las diferencias entre ellos son mucho más profundas de lo que parece a simple vista.
Los compradores que se debaten entre estos modelos se enfrentan a una decisión complicada: la meticulosidad alemana frente a la innovación americana, el confort premium frente al minimalismo, además de una diferencia de precio significativa. Analizamos ambos vehículos en detalle para descubrir cuál marca realmente el rumbo en el segmento de los SUV eléctricos.
Diseño y espacio
El Mercedes GLB destaca de inmediato por su presencia robusta y segura. Sus dimensiones—4,73 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,69 de alto—lo hacen inconfundible en la carretera. La estética exterior resalta un carácter todoterreno: parabrisas vertical, pasos de rueda prominentes y elementos protectores. El interior representa un auténtico salto tecnológico: tres pantallas conectadas, incluyendo la nueva Superscreen MBUX, y un enfoque renovado de la ergonomía. No hay lugar para el aburrimiento: cada detalle está cuidadosamente pensado.
A diferencia de Mercedes, el Tesla Model Y apuesta por el minimalismo. El habitáculo prácticamente carece de botones y todas las funciones se gestionan a través de una enorme pantalla táctil de 15,4 pulgadas. Los pasajeros traseros cuentan con su propia pantalla, lo que añade comodidad en los viajes largos. Pese a su sencillez, Tesla no descuida el confort: mejor aislamiento acústico, asientos con ajuste y ventilación eléctrica, además de un maletero espacioso de 854 litros; todo esto hace que el Model Y sea una opción práctica para la familia.
Tecnología y equipamiento
El Mercedes GLB apuesta por soluciones de vanguardia: el nuevo sistema multimedia MBUX de cuarta generación opera con MB.OS e integra inteligencia artificial de Microsoft y Google. El conductor dispone de asistente virtual, búsqueda mediante Bing y navegación basada en Google Maps con la función Electric Intelligence. También destaca la posibilidad de configurar hasta siete plazas, y la tercera fila resulta realmente apta para adultos, lo cual es poco común en esta categoría.
Tesla Model Y ofrece un planteamiento más sencillo, pero igual de eficaz. El control del coche se concentra en la pantalla central y la última actualización del software ha añadido funciones como juegos, series y configuraciones ampliadas del climatizador. Las versiones premium permiten una configuración de siete plazas, aunque la tercera fila está pensada principalmente para niños o adolescentes. Eso sí, el maletero de Tesla es imbatible, especialmente si se abaten los asientos traseros.
Dinamismo y autonomía
El Mercedes GLB 2026 se presenta en dos versiones: GLB 250+ con 272 CV y una batería de 85 kWh (629 km de autonomía), y el GLB 350 4MATIC con dos motores, tracción total y 354 CV (613 km). Ambas opciones incorporan una arquitectura de 800 voltios que permite sumar 260 km de autonomía en solo 10 minutos de carga rápida. La batería se recarga del 10% al 80% en apenas 22 minutos, una cifra destacada para viajes largos.
El Tesla Model Y cuenta con cuatro variantes: desde la Standard básica (299 CV, 60 kWh, 534 km) hasta la Performance (627 CV, 75 kWh, 580 km). La versión con mayor autonomía —Standard Gran Autonomía— promete 657 km con una sola carga, mientras que el tope de gama Performance acelera de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos. La carga es rápida: hasta 250 kW en las baterías superiores, lo que permite optimizar tiempos en carretera.
Precio y practicidad
Aquí es donde la comparativa se vuelve más interesante. El Mercedes GLB parte de 55.925 euros, y la versión más equipada supera ampliamente esa cifra. El Tesla Model Y es sensiblemente más accesible: la versión base cuesta 39.990 euros y la avanzada Premium Gran Autonomía, con 622 km de alcance y 347 CV, sale por 49.990 euros. La diferencia es notable: casi 16.000 euros entre modelos con equipamientos comparables.
Sin embargo, Mercedes compensa su precio con un equipamiento generoso, un habitáculo amplio y la capacidad de dejar el asfalto con seguridad. En el GLB se pueden instalar hasta cuatro asientos infantiles entre la segunda y la tercera fila, y el maletero en la versión de cinco plazas ofrece 540 litros (hasta 1.715 litros con los asientos abatidos). Tesla destaca en capacidad de maletero y dinamismo, pero pierde frente al Mercedes en calidad de acabados y versatilidad interior.
Una elección sin compromisos
Al comparar estos dos vehículos, es evidente que cada uno está diseñado para su propio público. El Tesla Model Y es la elección de los pragmáticos que priorizan la autonomía, la dinámica y el precio. El Mercedes GLB está pensado para quienes valoran el confort premium, la tecnología y no están dispuestos a hacer concesiones en materia de seguridad y equipamiento. Ambos SUVs pueden sorprender, pero lo hacen de maneras distintas.
Sin embargo, el mercado de los coches eléctricos evoluciona rápidamente, y mañana podrían aparecer nuevos competidores que cambien la idea de cómo debe ser el SUV eléctrico ideal. Por ahora, el Mercedes GLB y el Tesla Model Y siguen compitiendo por conquistar a los conductores europeos, ofreciendo cada uno su propio conjunto de ventajas únicas.
RUSSPAIN recuerda que Mercedes-Benz es uno de los fabricantes de automóviles más antiguos y respetados de Alemania, fundado en 1926. La compañía es conocida por sus innovaciones en seguridad, confort y tecnología, así como por su amplia gama de modelos, desde vehículos compactos hasta lujosos todoterrenos. Tesla, por su parte, es una marca estadounidense que en los últimos años se ha convertido en símbolo de la revolución eléctrica, gracias a su tecnología avanzada, su enfoque único en el diseño y el desarrollo de una red global de puntos de recarga.











