
Los propietarios de automóviles que sueñan con olvidarse de las reparaciones durante años ya lo saben bien: existen motores que prácticamente son imposibles de «romper». Son valorados no solo por su fiabilidad, sino también por su capacidad para mantener sus prestaciones incluso después de cientos de miles de kilómetros recorridos. En el mercado de segunda mano, estos coches se venden rápidamente y sus motores se convierten en auténticas leyendas entre los aficionados al motor.
En 2026, la lista de los motores más resistentes volvió a estar encabezada por fabricantes japoneses y alemanes. Algunos de estos bloques pueden recorrer, sin necesidad de una reconstrucción mayor, distancias comparables a la que separa Madrid de Vladivostok y vuelta. ¿Cuál es el secreto de su longevidad y por qué los propietarios no quieren desprenderse de estos vehículos?
Clásicos japoneses
Las marcas japonesas llevan mucho tiempo asociadas a la fiabilidad, pero algunos motores en concreto se han convertido en verdaderos iconos. Uno de ellos es el 2JZ-GTE de Toyota. Este motor de seis cilindros y 3 litros, con doble turbo, se hizo famoso gracias al deportivo coupé Supra MK4. Su bloque de hierro fundido y su enorme margen de resistencia permiten soportar cargas extremas y facilitan cualquier tipo de preparación. El propietario de un motor así no necesita preocuparse por la vida útil: 500.000 kilómetros no son un límite sino más bien la norma.
Honda tampoco se queda atrás con su motor K20. Este bloque de dos litros con sistema VTEC se instaló en el Civic Type R y otros modelos populares. Los conductores destacan sus mínimas exigencias de mantenimiento y bajo coste de reparación. Incluso tras 400.000 kilómetros, el motor mantiene una excelente dinámica y no requiere grandes inversiones. Los japoneses demuestran una vez más que la simplicidad y la tecnología pueden ir de la mano.
Resistencia alemana
Los fabricantes europeos tampoco se quedaron al margen. El Mercedes-Benz OM617 es un motor diésel de cinco cilindros que equipó a los legendarios W123 y W126. Algunos ejemplares de este propulsor superaron el millón de kilómetros sin perder su funcionalidad. Su diseño está pensado para décadas de uso, y su facilidad de mantenimiento convierte al OM617 en el favorito de taxistas y camioneros en todo el mundo.
BMW también aportó su parte a la lista de motores indestructibles. El M57, un seis en línea diésel, se encuentra en modelos de las series 3 y 5, así como en el X5. Su bloque de cilindros de hierro y el sistema de refrigeración bien diseñado permiten que este motor supere el medio millón de kilómetros sin grandes problemas. La única condición es un mantenimiento regular; de lo contrario, ni siquiera el motor más robusto lo soportará.
Una leyenda sin electrónica
Otro motor japonés que se ha ganado el respeto es el Toyota 1HZ. Este diésel atmosférico de 4,2 litros se instala en los todoterrenos Land Cruiser, conocidos por su capacidad para operar en las condiciones más extremas. La ausencia de electrónica compleja, un sistema de refrigeración eficiente y un diseño sencillo hacen del 1HZ la elección ideal para quienes valoran la fiabilidad por encima de todo.
El Land Cruiser equipado con este motor es capaz de atravesar desiertos, pasos de montaña y lluvias tropicales sin requerir cuidados especiales. Conductores destacan que incluso después de décadas de uso, el motor mantiene un funcionamiento estable y su mantenimiento sigue siendo asequible.
Mercado de segunda mano
En el mercado de vehículos usados, la demanda por coches con estos motores se mantiene constantemente alta. Los compradores están dispuestos a pagar más por la seguridad de que el motor no fallará en el momento menos oportuno. Se valoran especialmente los ejemplares con historial de mantenimiento transparente y piezas originales.
Expertos señalan que estos motores suelen despertar el interés de coleccionistas y entusiastas que buscan una base para modificaciones o para uso prolongado. En España, donde las condiciones climáticas pueden ser muy exigentes, la fiabilidad del motor no es solo una ventaja, sino una necesidad vital.
Tecnología y tradición
El secreto del éxito de estos motores radica en la combinación de la ingeniería y el respeto por las tradiciones. Los japoneses apuestan por la simplicidad y la calidad de los materiales, mientras que los alemanes priorizan la precisión y la durabilidad. Como resultado, surgen bloques que no temen ni al tiempo ni a los kilómetros recorridos.
Los automóviles modernos se vuelven cada vez más complejos, pero son precisamente los motores probados a lo largo de los años los que siguen teniendo demanda. Los propietarios de estos coches rara vez piensan en venderlos: encontrar un reemplazo digno resulta complicado y los modelos nuevos a menudo quedan por detrás en fiabilidad.
En 2026, el interés por estos motores sigue creciendo. Ante el aumento de los precios de mantenimiento y recambios, los compradores optan cada vez más por soluciones comprobadas, que no fallan ni en las condiciones más extremas. Mientras unos persiguen la innovación, otros apuestan por los valores de siempre.
La empresa Toyota ocupa desde hace tiempo una posición de liderazgo en la industria automotriz mundial, especialmente en el segmento de vehículos fiables y duraderos. Los motores 2JZ-GTE y 1HZ se han convertido en la tarjeta de presentación de la marca, ganándose la fama no solo en Japón, sino también mucho más allá de sus fronteras. Su diseño combina sencillez, robustez y tecnología, lo que permite que los Toyota sigan siendo demandados en el mercado de segunda mano incluso décadas después. En España, los coches con estos motores son especialmente valorados, ya que pueden resistir cualquier desafío, ya sea el calor de Andalucía o las carreteras de montaña de Cataluña.












