
En los últimos años, el mercado español de turismos muestra un crecimiento sostenido, aunque la composición del parque automovilístico preocupa a los expertos. A pesar de que la llegada de marcas chinas se discute activamente, su participación en el país sigue siendo mínima y no supera el medio por ciento del total de vehículos.
La posición predominante continúa en manos de los fabricantes europeos, que representan cerca del 80% de todos los automóviles registrados. Esta situación se debe tanto a las preferencias de los compradores como a las características propias del parque automotor. La mayoría de los modelos procedentes de China están equipados con motores eléctricos o híbridos, pero la demanda de estas tecnologías en España aún es limitada. Actualmente, los vehículos eléctricos e híbridos de todo tipo constituyen menos del 8% del total de vehículos.
La mayoría de los conductores españoles sigue utilizando coches con motores de combustión interna tradicionales. Aproximadamente el 60% de los vehículos funcionan con gasolina y un tercio más emplea diésel. Esta estructura del parque automovilístico dificulta la adopción de nuevas tecnologías ecológicas y frena la renovación del parque vehicular.
La situación se agrava por la considerable antigüedad del parque automovilístico. Casi la mitad de los turismos en el país tiene más de 15 años en circulación, mientras que la proporción de vehículos con menos de cinco años no supera el 17%. En la última década, la vida útil media de un coche antes de ser retirado ha aumentado de 16 a 21 años. Al mismo tiempo, el número total de vehículos en las carreteras sigue creciendo: desde 2015 hay cinco millones más, aunque la cantidad de automóviles relativamente nuevos ha descendido en un 8%.
Las previsiones para los próximos años no son alentadoras. Se espera que al parque automovilístico actual se sumen otros 6,4 millones de turismos, superando los 35 millones en total. Sin embargo, la mitad de estos tendrá más de 15 años, lo que evidencia un envejecimiento sostenido del parque de vehículos.
La mayoría de los automóviles en España pertenece a particulares, que representan el 90% del total de vehículos. Los expertos consideran que la renovación del parque es posible solo con el apoyo a los compradores, incluyendo incentivos económicos. Entre las propuestas figura la introducción de subvenciones progresivas según la categoría ecológica del vehículo: a mayor eficiencia ambiental, mayor es el apoyo.
Los especialistas señalan que para frenar el envejecimiento del parque automovilístico es necesario aumentar el número de coches dados de baja. Actualmente, se matriculan alrededor de un millón de vehículos nuevos al año, pero solo se retiran entre 600.000 y 700.000. Como resultado, el número total de coches sigue aumentando y su edad media continúa al alza.
Sin un programa integral de renovación del parque automovilístico, España corre el riesgo de enfrentar un deterioro ambiental, una disminución de la seguridad vial y la pérdida de competitividad en el sector automotriz.












