
El mercado inmobiliario de Palma: nuevos récords
En septiembre de 2025, el precio medio del metro cuadrado de vivienda en Palma alcanzó los 5.036 euros. Esta cifra representa el valor más alto jamás registrado. En un año, el precio aumentó un 16,9%, y en un mes, un 0,6%. Estos datos confirman una tendencia persistente al alza en el precio de la vivienda en la capital de las Islas Baleares.
Comparación con los indicadores nacionales
En comparación, el precio medio en toda España fue de 2.517 euros por metro cuadrado. Esto supone un aumento del 0,7% respecto al mes anterior y un 15,3% más que en septiembre del año pasado. Así, Palma muestra un ritmo de crecimiento muy superior al promedio nacional y mantiene su posición como uno de los mercados inmobiliarios más caros de España.
Los barrios más caros de la ciudad
Dentro de Palma existe una notable diferencia de precios entre barrios. Lidera Son Vida, donde el metro cuadrado alcanza los 8.700 euros, un 17,3% más que hace un año. Le siguen Portixol-Molinar con 7.191 euros y un crecimiento del 3,7%, así como Ciutat Antiga, con 6.455 euros y una subida del 10,8%. Los barrios Genova – Bonanova – Sant Agusti y Sta Catalina – Son Armadans – Maritim también figuran entre los cinco más caros, con precios de 6.192 y 5.912 euros respectivamente.
Barrios asequibles y dinámica de precios
El distrito más asequible sigue siendo Llevant – La Soledat, donde el precio medio es de 2.966 euros por metro cuadrado. Sin embargo, es aquí donde se registró el mayor aumento anual: un 22,3%. En otras zonas relativamente económicas, como Rafal – Son Forteza, Son Oliva – Plaza de Toros – Camp Redo, Las Avenidas y Establiments – Son Sardina, los precios oscilan entre 3.274 y 4.019 euros, con un crecimiento anual que va del 11% al 14,3%.
Breve descripción de la situación
Palma mantiene su liderazgo en el precio de la vivienda entre las ciudades de España. El barrio de Son Vida sigue siendo el más prestigioso, mientras que Llevant – La Soledat destaca por su rápido encarecimiento. Localizaciones tradicionalmente populares, como Santa Catalina y Portixol-Molinar, reafirman su estatus premium. En general, el mercado inmobiliario de la ciudad muestra un crecimiento estable y sigue siendo atractivo para los inversores.












