
En los últimos años, el mercado inmobiliario español ha estado en el centro de la atención pública. La cuestión de la accesibilidad a la vivienda se ha convertido en uno de los temas más candentes para millones de habitantes del país. El sociólogo Jorge Galindo, subdirector del Centro de Política Económica de Esade, ha dedicado un estudio completo a este problema. Su obra, «Tres millones de viviendas. Cómo pasar de la escasez a la abundancia», ha generado intensos debates tanto entre expertos como entre ciudadanos de a pie.
Galindo sostiene que España se enfrenta a una escasez de vivienda sin precedentes. La demanda de pisos y casas crece de forma constante, mientras que la oferta no logra seguir el ritmo. La situación es especialmente crítica en las grandes ciudades: Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Bilbao, Sevilla y Murcia. Se prevé que en estos lugares, en los próximos 15 años, aparecerán casi cuatro millones de nuevos hogares. ¿Pero dónde podrán vivir?
Un mercado bajo presión
En las principales ciudades españolas, alquilar una vivienda se ha convertido en una auténtica prueba para familias y jóvenes profesionales. Los precios del alquiler marcan récords, y los salarios no logran seguir el ritmo de la inflación. Para muchos inquilinos, las mensualidades son tan elevadas que ahorrar resulta imposible. Galindo denomina a esto «la trampa sin ahorros»: personas que pagan años de alquiler, pero no logran reunir siquiera la entrada mínima para comprar una vivienda propia.
El problema se agrava aún más porque la compra de una vivienda requiere una inversión inicial considerable. Incluso con un empleo estable y un ingreso medio, reunir la suma necesaria resulta casi imposible. Como consecuencia, cada vez más españoles se ven obligados a permanecer en el mercado de alquiler, sin posibilidades reales de mejorar sus condiciones habitacionales.
Falta de soluciones
Las medidas estatales dirigidas a regular el mercado de alquiler aún no han dado resultados tangibles. Según Galindo, la legislación vigente a menudo solo reduce la oferta: los propietarios temen alquilar sus viviendas ante los riesgos y restricciones. Esto provoca que haya aún menos pisos disponibles en el mercado y que la competencia entre inquilinos siga en aumento.
El experto sugiere prestar atención a la experiencia de otros países donde el Estado juega un papel activo en el acceso a la vivienda. Por ejemplo, introducir seguros contra el impago del alquiler y reforzar el papel de las agencias públicas podría proteger tanto a inquilinos como a propietarios. Sin embargo, en España este tipo de instrumentos todavía se utilizan muy poco.
Consecuencias sociales
La falta de vivienda asequible da lugar a nuevas formas de vulnerabilidad social. El número de personas que se ven obligadas a vivir en asentamientos informales o en condiciones que no cumplen los estándares está en aumento. El problema de la “infravivienda” –viviendas que no reúnen los requisitos mínimos– es cada vez más visible en el país.
Galindo subraya que, sin una construcción masiva de nuevas viviendas, tanto privadas como públicas, la situación no cambiará. Es necesario crear condiciones que hagan la vivienda accesible para todos los sectores de la población, incluidos los más vulnerables. Solo así se podrá cerrar la brecha entre la oferta y la demanda.
Una mirada al futuro
El experto insiste en que España debe ir más allá de debatir el déficit y empezar a trazar planes a largo plazo. No solo es fundamental aumentar la oferta de viviendas, sino también ofrecer oportunidades para la acumulación de capital, independientemente de si las personas viven en alquiler o son propietarias. Esto permitirá a los ciudadanos sentirse más seguros y planificar su futuro.
El acceso a la vivienda no es solo una cuestión económica, sino también de estabilidad social. Si la situación no mejora, España corre el riesgo de enfrentarse a nuevas olas de descontento y protestas. Para resolver el problema, se requiere un enfoque integral y voluntad política.
Si no lo sabía, Jorge Galindo es uno de los principales sociólogos de España, especializado en demografía y política social. Ocupa el cargo de subdirector en el Centro de Política Económica Esade y publica regularmente análisis sobre el mercado inmobiliario y el urbanismo. Sus investigaciones suelen servir de base para debates públicos y gubernamentales sobre el futuro de las ciudades y la política de vivienda en España.












