
Durante los últimos ocho meses, representantes de la UEFA y la Superliga han mantenido reuniones periódicas para alcanzar un consenso sobre la creación de un nuevo torneo europeo de clubes, que podría iniciar en 2027. Ambas partes buscan equilibrar los intereses y garantizar la estabilidad del fútbol europeo.
La empresa A22, responsable de la organización de la Superliga, ya ha presentado sus propuestas a la directiva de la UEFA. Según fuentes de A22, las conversaciones se desarrollan de manera constructiva, aunque aún no se ha llegado a ningún acuerdo definitivo. El presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, mantiene su postura y no reconoce la existencia de la Superliga como un proyecto alternativo.
Entre las opciones discutidas para la estructura del torneo, se considera un formato similar al actual. Se planea la participación de 36 clubes, divididos en dos grupos. Al primero accederán los 18 equipos mejor clasificados según el ranking de la UEFA para la temporada en curso, y al segundo, los otros 18. Cada equipo disputará ocho partidos: cuatro como local y cuatro como visitante, enfrentándose únicamente a rivales de su grupo. La clasificación para el torneo seguirá dependiendo de los resultados en los campeonatos nacionales y de los respectivos coeficientes.
Según el esquema propuesto, los ocho mejores clubes del primer grupo acceden directamente a los octavos de final. Las demás plazas para el playoff aún están en discusión. La Superliga insiste en gestionar de forma independiente los derechos comerciales del nuevo torneo, y el nombre de Liga de Campeones podría mantenerse.
La UEFA confirma oficialmente que se han llevado a cabo negociaciones, pero subraya que las reuniones no fueron de carácter privado. La organización también declara que no planea modificar el formato actual de la Liga de Campeones ni ha firmado ningún nuevo acuerdo con representantes de la Superliga.
En las próximas semanas se esperan decisiones sobre asuntos judiciales relacionados con el proyecto de la Superliga, incluida la sentencia definitiva del tribunal de Madrid. Esto podría influir en el desarrollo de las negociaciones y en la estructura de las futuras competiciones europeas de clubes.












