
En vísperas de las fiestas de Año Nuevo, SpaceX vuelve a estar en el centro de la atención de la industria espacial mundial. En su base Starbase, en Texas, los ingenieros de la compañía han finalizado el montaje del gigantesco propulsor Super Heavy, que servirá como base para el próximo, ya duodécimo, vuelo de prueba de Starship. En la imagen publicada se aprecia el brillante fuselaje del cohete, listo para nuevos retos. La fecha oficial del lanzamiento aún se mantiene en secreto, pero representantes de SpaceX aseguran que el despegue tendrá lugar en el primer trimestre de 2026. Este acontecimiento ya despierta gran expectación entre expertos y entusiastas del espacio, ya que se trata del cohete más potente de la historia de la humanidad.
La empresa tuvo que ajustar sus planes tras el fracaso de noviembre del año pasado, cuando el propulsor anterior resultó gravemente dañado durante las pruebas. Sin embargo, el equipo de SpaceX no está acostumbrado a rendirse: en pocas semanas prepararon un nuevo ejemplar y ahora toda la atención se centra en la próxima prueba.
Un avance tecnológico
Starship no es solo otro cohete más. Su altura supera los 120 metros y su estructura consta de dos etapas totalmente reutilizables: la inferior Super Heavy y la superior, la propia Starship. En 2025, este gigante ya se elevó cinco veces al cielo, aunque los tres primeros intentos estuvieron marcados por dificultades técnicas. Sin embargo, los dos últimos lanzamientos se realizaron sin inconvenientes, permitiendo a los ingenieros pasar a la siguiente fase de pruebas.
El duodécimo vuelo será el debut de la versión Starship 3.0. Esta modificación cuenta con una mayor altura y, lo más importante, por primera vez incorporará el nuevo motor Raptor 3. SpaceX afirma que precisamente esta versión tiene la capacidad de realizar trayectos interplanetarios hasta Marte. También impresiona el hecho de que la compañía planea enviar varias naves no tripuladas al planeta rojo en la próxima ventana de lanzamiento, prevista para finales de 2026.
Ambiciones marcianas
Los planes de SpaceX para la exploración de Marte parecen cada vez menos fantásticos. El fundador de la compañía, Elon Musk, no esconde su objetivo: transformar a la humanidad en una especie multiplanetaria. Para lograrlo, Starship no solo debe alcanzar la órbita terrestre, sino también dominar la recarga de combustible en el espacio. Si bien estos desafíos aún no han sido superados, el avance es evidente. Cada nuevo lanzamiento acerca el instante en que el ser humano podrá pisar la superficie de otro planeta.
No obstante, antes habrá que superar numerosas pruebas. Los ingenieros continúan mejorando los sistemas de control, optimizando la protección térmica y probando nuevos materiales. Cualquier error puede resultar costoso, pero son precisamente estos riesgos los que hacen que los proyectos espaciales de SpaceX sean tan apasionantes.
Pruebas y desafíos
Los fracasos y los retrasos son parte intrínseca de cualquier gran proyecto tecnológico. En noviembre de 2025, el Super Heavy destinado al duodécimo vuelo resultó gravemente dañado durante pruebas en tierra. Esto obligó al equipo a preparar urgentemente un nuevo propulsor, aunque quienes siguen desde el inicio el desarrollo de Starship no se sorprendieron por este contratiempo.
SpaceX es reconocida por su capacidad de responder rápidamente ante situaciones de emergencia. En poco tiempo, los ingenieros no solo reanudaron el ritmo de preparativos, sino que también implementaron varias mejoras en el diseño del cohete. Ahora todos esperan ver si la nueva versión dará resultado y si logrará establecer nuevos récords.
El futuro de Starship
A Starship le espera un camino complejo. Para alcanzar la órbita y ejecutar futuras misiones interplanetarias, no solo será necesaria tecnología confiable, sino también una logística bien establecida. Se presta especial atención al desarrollo de sistemas de reabastecimiento en órbita, imprescindibles para el viaje a Marte. Además, los ingenieros continúan trabajando en aumentar la seguridad y reducir el costo de los lanzamientos.
Si tiene éxito, Starship podría convertirse no solo en el vehículo para transportar carga y personas a la Luna y Marte, sino también en un elemento que transforme el concepto de los viajes espaciales. La magnitud de las ambiciones de SpaceX impresiona, y cada nueva fase de pruebas genera un intenso debate tanto entre los expertos como fuera de ese círculo.
RUSSPAIN recuerda que SpaceX es una empresa aeroespacial privada fundada por Elon Musk en 2002. En dos décadas, se ha convertido en líder del sector, desarrollando proyectos como Falcon 9, Falcon Heavy y Starlink. El principal objetivo de SpaceX es hacer que los vuelos espaciales sean accesibles y facilitar la colonización de otros planetas. La compañía es famosa por su enfoque innovador, su ritmo récord de desarrollo y sus audaces soluciones de ingeniería.












