
En el corazón de la «España Verde», entre los pintorescos valles pasiegos, se esconde una verdadera joya para los amantes de la tranquilidad: el camping Lunada. Este lugar, ubicado en el municipio de San Roque de Riomiera, ofrece no solo alojamiento en plena naturaleza, sino una inmersión total en una atmósfera de serenidad y privacidad, lejos de las rutas turísticas más concurridas de Cantabria.
A primera vista, el complejo puede parecer una casa rural común, pero basta cruzar la entrada junto al río Miera para acceder a un espacio íntimo con impresionantes vistas al puerto de Portillo de Lunada. El aire está impregnado de aromas a hierbas, y la única banda sonora son el canto de los pájaros y el murmullo del agua. Los visitantes coinciden en resaltar la atmósfera especial del lugar, describiéndolo como tranquilo, familiar y asequible.
Ambiente hogareño y acogedor
El complejo ofrece opciones de alojamiento sencillas pero bien pensadas. Hay amplias zonas para acampar, un área específica para autocaravanas y dos encantadoras cabañas de madera de estilo rural. En plena temporada, se puede alquilar una de estas cabañas desde 75 euros la noche. La mayor ventaja de Lunada no radica en el lujo, sino en la posibilidad de desconectar realmente del bullicio urbano sin renunciar al confort básico.
Los huéspedes solo tienen buenas palabras para este lugar, elogiando su economía y el trato familiar. Es la opción ideal para quienes buscan algo más que un hotel convencional y valoran una experiencia auténtica.
Viaje gastronómico por Cantabria
El restaurante local merece una mención especial, ya que es parte esencial de la experiencia en el camping. El menú rinde homenaje a la cocina tradicional de la región de los Pasiegos. Las mañanas aquí comienzan con el aroma de bizcocho casero recién horneado, churros o tostadas con jamón, que se sirven desde las nueve. Para el almuerzo y la cena se pueden pedir platos contundentes: el famoso cocido montañés, huevos fritos con chorizo o un jugoso filete de ternera joven.
La comida se puede coronar con la tradicional tarta pasiega y cerveza artesanal del cercano pueblo de Liérganes. El acogedor comedor recibe tanto a huéspedes del camping como a viajeros que exploran los senderos locales.
Base ideal para explorar los valles pasiegos
La ubicación del camping lo convierte en un excelente punto de partida para descubrir la región. San Roque de Riomiera, junto a Vega de Pas y San Pedro del Romeral, forma parte del trío principal de villas pasiegas. Desde aquí parten numerosas rutas que recorren prados esmeralda, donde pueden verse las tradicionales cabañas de piedra de los pastores. En invierno, las montañas de los alrededores se cubren de nieve y el paisaje adquiere un aire de cuento.
La baja densidad de población garantiza la ausencia de multitudes y permite disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Además de sus paisajes naturales, el municipio cuenta con atractivos culturales, como la iglesia de La Pedrosa con un altar barroco procedente de Burgos y la ermita de Los Desamparados en la aldea de Morilla. Este rincón de Cantabria, situado a medio camino entre Santander y Burgos, se vuelve cada vez más popular entre quienes buscan un turismo ecológico y consciente, lejos de las rutas habituales.












