
Planear una escapada romántica para San Valentín puede convertirse en todo un desafío cuando se buscan comodidad, intimidad y un precio razonable. En 2026, cada vez más parejas prefieren casas con encanto y apartamentos con chimenea antes que hoteles convencionales, buscando alejarse del bullicio urbano y disfrutar de la privacidad. Este tipo de alojamiento no solo ayuda a ahorrar, sino que crea un ambiente especial donde cada momento se llena de calidez y autenticidad.
En España, la oferta de este tipo de lugares es impresionante: desde masías históricas en Cataluña hasta villas modernas en Andalucía. Las opciones abarcan casi todas las regiones del país, lo que permite encontrar el sitio ideal según el gusto de cada uno. No es solo la chimenea lo que importa, sino también los pequeños detalles: una terraza amplia, vistas a la montaña o la posibilidad de desayunar al aire libre. Todo esto convierte una escapada corriente en una experiencia inolvidable.
Comodidad e intimidad
Entre las opciones más solicitadas destacan los apartamentos en Berzocana (Cáceres), donde por 68 euros la noche se disfruta de una terraza espaciosa y absoluta privacidad. En Málaga, en El Borge, un acogedor chalet para cuatro personas cuesta 95 euros la noche, mientras que en Navaluenga (Ávila) se puede alquilar una casa para hasta seis personas por 87 euros. Una masía catalana en La Garrocha, rodeada de colinas pintorescas, ofrece la esencia del campo español por 100 euros al día.
En Asturias, en Alles, puedes alojarte en una casa para seis personas por 115 euros, mientras que en Sevilla, en La Puebla de Cazalla, una elegante villa cuesta 204 euros. Para quienes prefieren la montaña, en Solana de Ávila (Ávila) hay una acogedora casita para dos por solo 55 euros. También hay opciones para grupos grandes: por ejemplo, en Fraga (Huesca), una casa para siete personas cuesta 143 euros por noche.
Opciones para todos los presupuestos
No es necesario gastar grandes sumas para disfrutar de una escapada especial. En Cardoso (Asturias), una villa para siete huéspedes cuesta 240 euros, y en Madrid, en Alameda del Valle, un apartamento para cuatro está disponible por solo 52 euros. En Júzcar (Málaga), por 69 euros se puede alquilar una casa para una familia pequeña o una pareja, y en Mave (Palencia), un moderno apartamento cuesta 140 euros. En Casas del Monte (Cáceres), una estancia acogedora para cuatro cuesta 81 euros, mientras que en Góntar (Albacete) hay una alternativa romántica para dos por 60 euros.
Granada tampoco se queda atrás: en Dehesilla puedes alquilar una cabaña para tres por 90 euros. Todas estas opciones tienen algo en común: la posibilidad de pasar tiempo lejos del bullicio, disfrutando de la compañía y de un auténtico ambiente acogedor. La chimenea deja de ser solo decoración y se convierte en el centro de la velada.
Ambiente e impresiones
Elegir una casa con chimenea no es sólo cuestión de confort, sino también de emociones. Desayunar en la terraza, pasear por los alrededores, pasar la tarde junto al fuego… estos detalles convierten la celebración en algo especial. Muchos anfitriones ofrecen servicios adicionales: cestas con productos locales, excursiones por la zona, alquiler de bicicletas. Esto permite no solo relajarse, sino también descubrir nuevos rincones de España.
En los últimos años, la demanda de este tipo de alojamiento ha crecido, por lo que conviene reservar con antelación. Las casas más solicitadas están en regiones pintorescas: Cataluña, Asturias, Andalucía, Castilla y León. Aquí se pueden encontrar opciones tanto económicas como de lujo, pero lo más importante es la atmósfera, algo que no se puede comprar por ningún precio.
El Día de San Valentín no es solo una fecha en el calendario, sino una oportunidad para detenerse y regalarse tiempo en pareja. Las casas españolas con chimenea crean el escenario perfecto para esta celebración, ayudando a olvidar las preocupaciones diarias y centrarse en lo esencial. En 2026, el romanticismo es más accesible y las experiencias, más intensas.
Las casas y apartamentos con chimenea en España se han convertido desde hace tiempo en un símbolo de descanso privado para parejas. En los últimos años, su popularidad solo ha ido en aumento, especialmente durante las fiestas de invierno y el Día de San Valentín. Los propietarios de estos alojamientos suelen hacer hincapié en un trato personalizado, ofreciendo a los huéspedes no solo comodidad, sino también experiencias únicas. Muchos de estos lugares se encuentran en edificios históricos o en parajes pintorescos, lo que les añade un encanto especial. Para los españoles y los visitantes del país, este tipo de escapada resulta cada vez más atractivo, ya que combina tradición, confort y la oportunidad de descubrir nuevos rincones de España.











