
La apertura de la nueva cafetería Zacaffé en A Coruña no fue solo otro proyecto para Inditex, sino un verdadero acontecimiento que cambió la percepción de cómo la moda y la gastronomía pueden fusionarse. Detrás de este inesperado giro está Marta Ortega, presidenta de Inditex, y su nuevo ‘ingrediente secreto’: la pastelera catalana Adriana Cabot. Fue ella quien convirtió el lanzamiento del café en un evento del que ahora se habla no solo en Galicia, sino en toda España.
En lugar de las habituales colaboraciones con diseñadores tan comunes en la industria de la moda, Inditex apuesta por artesanos locales capaces de sorprender incluso a los invitados más exigentes. Cabot, que lleva 15 años viviendo en Galicia, no tiene escaparate propio en las avenidas principales, pero su nombre se ha convertido en sinónimo de exclusividad y sabor para los grandes actores del sector. Sus cremas de chocolate con el distintivo de Zara despertaron un auténtico furor entre los visitantes y se convirtieron en tema de conversación en los círculos profesionales.
Estrategia dulce
La decisión de contar precisamente con Adriana Cabot no fue casual. Su enfoque empresarial —la ausencia de un punto de venta físico y el trabajo exclusivamente online— encajó a la perfección con la nueva filosofía de Inditex, que apuesta por el desarrollo sostenible y el apoyo a los productores locales. Para la propia Cabot, la colaboración con el gigante de la moda representó no solo un reconocimiento, sino la oportunidad de materializar sus ideas más audaces.
En el pasado, sus postres ya han decorado celebraciones de Zara y han acompañado prestigiosas competiciones en el hipódromo Casas Novas, propiedad de la familia Ortega. En cada ocasión, sus creaciones se integraban como parte esencial del ambiente, resaltando la singularidad de cada evento. Esta vez, Cabot volvió a demostrar que puede sorprender y crear nuevas tradiciones incluso para marcas de la envergadura de Inditex.
Camino al éxito
La historia de Adriana Cabot comenzó en Barcelona, donde desde niña aprendió el arte de la repostería con sus abuelas. Los recuerdos de las noches de verano impregnadas con el aroma de tartas de piñones marcaron el inicio de su carrera profesional. Tras formarse con reconocidos maestros de la pastelería francesa, Cabot se trasladó a Arteixo, donde logró fusionar lo mejor de las tradiciones inglesa, americana y francesa en sus recetas.
Construyó su negocio sobre los principios de la atención personalizada y la búsqueda constante de nuevas combinaciones de sabores. La pandemia no fue un desafío, sino una oportunidad: la demanda de sus tartas exclusivas y postres festivos creció en todo el país. Ahora, sus bizcochos de chocolate con mousse y copos de maíz crujientes, así como los panettones navideños, los solicitan no solo clientes particulares, sino también las mayores empresas.
Impacto en la industria
La aparición de Cabot en el círculo de Marta Ortega no es el único ejemplo de cómo la presidenta de Inditex forma a su alrededor un equipo de profesionales brillantes y talentosos. Entre sus colaboradores más cercanos se encuentra la arquitecta Elsa Urquijo, quien diseñó la Fundación Marta Ortega Pérez, así como representantes de la élite española e internacional, incluyendo a Tamara Falcó, Athina Onassis, modelos y actores.
Este enfoque permite a Inditex no solo mantenerse a la vanguardia de las tendencias de moda, sino también implementar nuevos formatos de interacción con los clientes. La colaboración con Cabot no es simplemente una estrategia de marketing, sino una auténtica apuesta por el desarrollo del negocio local y el apoyo a las tradiciones artesanales, un valor especialmente apreciado en el contexto de la economía actual.
Nuevos horizontes
Hoy en día, Adriana Cabot continúa desarrollando su marca sin abrir una pastelería física, optando por canales modernos de venta como las redes sociales y la tienda online. Sus productos aparecen con regularidad en eventos corporativos de Inditex y en mercados locales organizados por la compañía. Este modelo de trabajo le permite mantener su independencia y experimentar con nuevas recetas, sin limitarse a los marcos de un negocio tradicional.
Al mismo tiempo, el éxito de Cabot motiva a otros productores locales a colaborar con grandes empresas, demostrando que incluso una pequeña producción artesanal puede integrarse en una marca global. Para Inditex, esto representa un paso más hacia el fortalecimiento de su imagen como compañía socialmente responsable, capaz de incorporar las mejores prácticas locales en sus proyectos.
Adriana Cabot es una pastelera catalana que en los últimos años se ha consolidado como una de las figuras más destacadas del panorama gastronómico en España. Su trayectoria, que va desde las recetas familiares hasta la colaboración con las principales corporaciones del país, ilustra cómo la pasión por el oficio y un enfoque innovador pueden transformar toda una industria. Gracias a su estilo único y su meticulosa atención al detalle, Cabot no solo ha ganado el reconocimiento de los profesionales del sector, sino que también se ha convertido en un símbolo de la nueva ola de productores locales capaces de influir en tendencias globales.











