
En el corazón de Asturias, donde las colinas se transforman en verdes valles, ha surgido una ruta capaz de sorprender incluso al viajero más experimentado. Aquí, entre paisajes pastorales, Leopoldo Alas, más conocido como Clarín, encontró su inspiración. Su mundo literario cobra vida en un sendero que recorre los lugares donde nacieron sus obras más célebres.
El recorrido comienza en la carretera CE-3, cerca del restaurante Casa Gerardo. A partir de ahí, la ruta serpentea por las pequeñas aldeas de Prendes, Gijmarán y Logrezana. Estas localidades no son simples puntos en el mapa; conservan la memoria del escritor, su familia y los personajes de sus libros. Cada giro revela nuevas vistas: hórreos antiguos, casonas rurales, y campos donde aún se percibe el eco del pasado.
La ruta tiene una longitud de algo más de ocho kilómetros y resulta accesible incluso para quienes no están acostumbrados a largas caminatas. El camino atraviesa bosques, pasa junto a construcciones tradicionales y pueblos tranquilos, donde la vida transcurre con la misma calma que hace cien años. Destacan especialmente los hórreos al estilo Carreño y los antiguos paneras, detalles que Clarín describía magistralmente en sus libros. Para los aficionados al ciclismo, este recorrido es también un verdadero hallazgo: aquí se puede combinar deporte, cultura y disfrute de la naturaleza.
Una de las joyas del recorrido es la finca Quinta Clarín, donde el escritor pasaba los veranos y trabajaba en sus obras. Muy cerca se alza el palacio de la familia Carreño, construido en el siglo XVI, con una pequeña capilla que recuerda el antiguo esplendor de la nobleza local. Estos lugares transportan al visitante al siglo XIX y permiten sentir la atmósfera de una época en la que se creaban las obras maestras de la literatura española.
El camino continúa hacia la iglesia de Santa María la Real de Logresana, un monumento de arquitectura románica donde todavía reina una particular serenidad. Por este templo pasaron tanto Clarín como sus allegados. A pesar de las restauraciones, la iglesia conserva detalles del siglo XII, y el paseo por sus alrededores se convierte en un auténtico viaje en el tiempo.
El tramo final del recorrido asciende hasta las antiguas escuelas de Logresana, construidas con fondos de emigrantes. Desde aquí se contempla el valle, donde el verde parece infinito. A lo largo del camino aparecen citas de la novela «Doña Berta», en las que Clarín describe con especial cariño su tierra natal. Este recorrido es más que un paseo: es una oportunidad de tocar la historia viva, sentir el espíritu de Asturias y observar cómo la literatura y la realidad se entrelazan en un mismo espacio.












