
La apariencia de la princesa de Asturias Leonor, futura reina de España, sigue generando gran interés. A medida que crece, los rasgos de la heredera evolucionan, y los observadores encuentran nuevos parecidos con sus numerosos antepasados de las casas reales de Inglaterra, Prusia, Francia, Grecia y Dinamarca. En los últimos años, destacan especialmente sus similitudes con dos tatarabuelas cuyas vidas estuvieron estrechamente ligadas a la historia europea.
En la adolescencia, muchos señalaron el asombroso parecido de Leonor con su tatarabuela materna, la princesa Victoria Luisa de Prusia (Victoria Luisa de Prusia). Única hija del káiser Guillermo II y abuela de la reina Sofía, compartía el mismo cabello claro, ojos azules y rasgos delicados. Su boda con Ernesto Augusto de Hannover en Berlín en 1913 fue la última gran reunión de monarcas europeos antes del inicio de la Primera Guerra Mundial.
Victoria Luisa, nieta de la reina Victoria del Reino Unido, nació en Potsdam en 1892. Era la menor de nueve hermanos y la favorita de su padre. Sus contemporáneos la describían como una persona inteligente y fuerte; amaba la naturaleza e incluso obtuvo el rango de coronel de un regimiento de húsares. Tras la caída de la monarquía, la familia perdió sus títulos, pero Victoria Luisa tuvo una vida larga y falleció en 1980, sobreviviendo a todos sus hermanos.
Sin embargo, con los años, el parecido de la princesa Leonor con su tatarabuela prusiana se ha hecho menos evidente. Ahora, en 2025, los rasgos de otra de sus parientes — Luisa de Orleans, abuela materna del rey emérito Juan Carlos — son cada vez más visibles en la heredera. Según muchos, la futura reina de España ha heredado su piel clara y la forma de su rostro.
Luisa de Orleans nació en Cannes en 1882, en la familia del Conde de París, pretendiente al trono francés. Su madre, María Isabel de Orleans, era nieta del rey español Fernando VII, lo que desde joven unió a Luisa con España. Pasó parte de su juventud junto a su madre en Sevilla, mientras su padre residía en Inglaterra.
Luisa se integró en la familia real española en 1907, al casarse con el infante Carlos Tancredo de Borbón-Dos Sicilias. Para el infante este fue su segundo matrimonio: su primera esposa, la princesa de Asturias María de las Mercedes y hermana del rey Alfonso XIII, falleció trágicamente durante el parto. Por esta unión, Carlos Tancredo renunció a sus derechos al trono del Reino de las Dos Sicilias y obtuvo la nacionalidad española y el título de infante.
En su matrimonio, Luisa y Carlos Tancredo tuvieron cuatro hijos, entre ellos María de las Mercedes, madre del futuro rey Juan Carlos. La familia se instaló en el Palacio de Villamejor en Madrid, donde actualmente se ubica uno de los ministerios. Sin embargo, la proclamación de la Segunda República en 1931 les obligó a abandonar el país. Vivieron exiliados en Roma y Suiza.
Tras el final de la Guerra Civil Española, la familia pudo regresar y establecerse en Sevilla. Aquí, Luisa de Orleans pasó el resto de sus días, dedicándose a la crianza de sus hijos y nietos. Falleció en 1958 y fue sepultada en la Iglesia del Divino Salvador (Iglesia del Divino Salvador) de Sevilla. Así, en la figura de la princesa Leonor hoy se reflejan no solo sus raíces norteñas y prusianas, sino también la herencia franco-andaluza de sus antepasados.












