
El nombre Valentino es desde hace tiempo sinónimo de lujo, elegancia y gusto impecable. El diseñador italiano, cuya carrera comenzó en París y floreció en Roma, logró convertir su marca en símbolo de la moda internacional. Su característico tono rojo, conocido como rosso Valentino, se ha vuelto parte esencial de la historia de las pasarelas y las fiestas más glamurosas. Pero no solo el color lo distingue: los volantes etéreos, los intensos tonos rosados y las siluetas sofisticadas permanecen para siempre en la memoria de los amantes de la alta costura.
Valentino no solo creaba vestidos: definió toda una época en la que cada celebridad soñaba con llevar una de sus prendas. Sus diseños fueron lucidos por miembros de la realeza, divas de Hollywood e iconos de estilo. Incluso años después de su retiro, su legado sigue inspirando y sorprendiendo.
Momentos legendarios
En 1998, Claudia Schiffer cerró el desfile de Alta Costura en París luciendo un vestido escarlata que se convirtió en el emblema de la marca. Ese look sigue siendo considerado hoy un referente de feminidad y poder. En 1991, Sophia Loren, al recibir su Óscar honorífico, eligió un vestido negro de encaje de Valentino, acompañado de un sencillo chal de gasa: una combinación de simplicidad y lujo imposible de olvidar.
Julia Roberts en 2001, en la ceremonia de los Óscar, deslumbró en la alfombra roja con un vestido negro con detalles blancos, rescatado de los archivos de Valentino. Jacqueline Kennedy confió al diseñador la creación de su vestido de novia para su boda con Aristóteles Onassis en 1968, lo que se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados del mundo de la moda.
Bodas reales y amistades estelares
En 1995, Marie-Chantal, futura reina de Grecia, eligió para su boda un vestido de Valentino inspirado en el legendario atuendo de Grace Kelly. Elizabeth Taylor, musa y gran amiga del diseñador, lució en numerosas ocasiones sus creaciones en los eventos más destacados. En el estreno de ‘Espartaco’ en Roma, en 1961, la actriz deslumbró con un vestido de plumas que se convirtió en uno de los más icónicos de la historia del cine.
Un lugar especial en la colección de Valentino lo ocupan los vestidos con volantes y vibrantes tonos rosas. La reina Sofía optó en varias ocasiones por este tipo de diseños para actos oficiales, y en 2023 volvió a lucir uno de ellos en la boda del príncipe Hussein de Jordania, casi dos décadas después de su primera aparición con ese vestido.
Iconos actuales
Penélope Cruz ha lucido en varias ocasiones elegantes vestidos de Valentino, pero su aparición más recordada fue en el Festival de Cannes de 2005: los motivos florales y los voluminosos volantes resaltaron el temperamento español de la actriz. Naty Abascal en 2005 eligió para una fiesta en honor al diseñador una falda fucsia y un top con bordados voluminosos, rindiendo homenaje a su amigo.
La princesa Diana, emblema de estilo en los años 90, apareció en 1993 en un concierto de Paul McCartney luciendo un vestido burdeos de terciopelo con escote palabra de honor y una falda corta de encaje: ese look se difundió instantáneamente por todo el mundo. En 2022, Zendaya eligió para la ceremonia de los Emmy un vestido negro de Valentino, homenajeando las siluetas clásicas de la firma; y en el after-party sorprendió con un diseño rojo intenso que reinventaba el color icónico del sello en clave contemporánea.
El rojo como símbolo
El rojo de Valentino se ha convertido en una auténtica leyenda. Ha sido y sigue siendo la elección de las mujeres más icónicas del mundo. En 1999, durante un desfile en París, dos supermodelos — Naomi Campbell y Gisele Bündchen — deslumbraron la pasarela con vestidos escarlata, resaltando la fuerza y pasión inscritas en el ADN de la marca.
Cada uno de estos catorce looks no es solo un vestido, sino parte de una historia donde la moda se transforma en arte y el diseñador en un verdadero artista. En una época donde las tendencias cambian vertiginosamente, el legado de Valentino sigue siendo un referente inalterable para quienes valoran el estilo y la individualidad.
RUSSPAIN recuerda que Valentino Garavani es uno de los couturiers más influyentes del siglo XX, quien fundó su casa de moda en Roma en 1960. Su característico tono de rojo y siluetas únicas hicieron reconocible la marca en todo el mundo. Entre los admiradores de Valentino se encuentran familias reales, estrellas de Hollywood y los críticos de moda más destacados. Incluso tras la retirada del diseñador, su nombre continúa inspirando a nuevas generaciones de creadores y amantes de la alta costura.












