
El fenómeno de Rosalía continúa conquistando al mundo. Su nuevo álbum «Lux» irrumpió en la escena, debutando en el cuarto puesto del Billboard estadounidense y encabezando los rankings globales de Spotify. Este éxito arrollador, respaldado por una deslumbrante actuación en el programa de Jimmy Fallon en EE. UU. y su aclamada aparición en la televisión española junto a David Broncano, no es fruto del azar. Detrás de él hay años de esfuerzo incansable y un talento sin límites, forjados lejos de los focos y la fama.
De un negocio familiar a la escena mundial
El camino hacia la fama no empezó en un entorno artístico. Los padres de Rosalía, hoy divorciados, estaban alejados del mundo de la música. Su madre, Pilar Tobella, dirigía la empresa familiar dedicada a fabricar señales de tráfico, mientras su padre, José Manuel Vila, gestionaba instalaciones industriales. Sin embargo, fue el padre quien primero percibió el talento de su hija y apoyó sus ganas de cantar. Un papel fundamental en su interés temprano por las artes lo tuvo su abuela materna, apasionada del canto, quien la introdujo a las películas de las legendarias Lola Flores y Carmen Sevilla.
La infancia de la futura estrella y de su hermana Pilar, quien hoy lidera la dirección artística y el estilo de la cantante, transcurrió en la localidad de Sant Esteve Sesrovires. Este es un suburbio industrial a 40 kilómetros de Barcelona, donde la vida fluye tranquila entre casas bajas y zonas industriales. Las hermanas siempre estuvieron muy unidas, creaban collages juntas y montaban coreografías con éxitos de Ricky Martin, como muestran los vídeos caseros que aún conservan.
Revelación al ritmo del flamenco
Un momento decisivo para Rosalía fue un descubrimiento fortuito. Escuchó la genial voz de Camarón de la Isla que salía de los altavoces de dos coches tuneados en plena batalla musical en la calle. Este acontecimiento supuso para ella una auténtica revelación y marcó el rumbo de su trayectoria artística. Más tarde la acusarían de apropiación cultural, pero el tiempo y el reconocimiento mundial pusieron todo en su lugar, demostrando su derecho a una interpretación propia del flamenco.
Inspirada por la banda sonora de la película animada «El Príncipe de Egipto», donde sonaban las voces de Mariah Carey y Whitney Houston, Rosalía practicó danza desde los 4 hasta los 15 años. A los 9 comenzó a tomar clases de guitarra y a los 13 ya formaba parte de una comunidad de aficionados al flamenco. Su primera actuación pública fue a los 14 años en un polideportivo local. En su biografía también figura un fallido casting en el programa de televisión «Tú sí que vales», que quizás resultó ser su boleto de suerte, guiando su desarrollo por un camino más único y personal.
Formación, amor y nueva música
Tras terminar la escuela en 2010, Rosalía siguió perfeccionando su talento en prestigiosas instituciones musicales de Barcelona, entre ellas Taller de Músics y la Escola Superior de Música de Catalunya (Esmuc). Sus profesores destacaban su curiosidad, erudición e incansable afán de aprendizaje, cualidades que explican su estilo ecléctico y la diversidad de referentes culturales en su obra.
Convertida en un ícono no solo de la música sino también del mundo de la moda, Rosalía atrae la atención también por su vida personal. En el pasado, se la relacionó sentimentalmente con los músicos C. Tangana y Rauw Alejandro, y actualmente con el actor estadounidense Jeremy Allen White, estrella de la serie «El oso». La cantante prefiere mantener sus relaciones en privado, aunque los fans están convencidos de que su nuevo éxito «La perla» está dedicado precisamente a la ruptura con Rauw Alejandro, con quien también compartió una exitosa colaboración artística.












