
La atención hacia el matador andaluz José Antonio Morante Camacho volvió a intensificarse después de que, de manera inesperada para el público, anunciara su retirada. Esto sucedió durante una corrida en el Día de la Nación Española en la plaza de toros Las Ventas de Madrid. Desde entonces, no cesan los comentarios sobre su vida personal. Han estado en el centro del debate tanto sus serios problemas de salud mental, que en varias ocasiones lo obligaron a abandonar el ruedo, como el gran apoyo recibido por parte de su familia en los momentos más difíciles. Su actual esposa, Elizabeth Garrido, ha señalado que la familia está totalmente volcada en su recuperación y sueña con volver a verlo sonreír.
Sin embargo, antes de conocer a Elizabeth, madre de sus dos hijas menores, hubo otra mujer importante en la vida del torero: Cynthia Antúnez. Su relación fue larga y discreta, y en 2005 la pareja contrajo matrimonio en la ciudad natal de Morante. Fue precisamente Cynthia quien se convirtió en su apoyo durante la lucha contra los primeros signos de trastorno disociativo, un problema que lo hacía llorar sin motivo y que lo llevó por primera vez a dejar el ruedo.
Mientras que la segunda boda de Morante fue celebrada en un círculo íntimo, su primer matrimonio se convirtió en un verdadero acontecimiento en el mundo de la tauromaquia. La ceremonia con Cynthia Antúnez tuvo lugar el 23 de octubre de 2005. Todo su pueblo natal, Puebla del Río, salió a las calles para felicitar a los recién casados, a pesar de la intensa lluvia. La ceremonia se celebró en la iglesia local, y después, 400 invitados, incluidos las figuras más destacadas de la corrida española, se dirigieron a una antigua finca del siglo XVII para continuar la celebración. Entre los asistentes se encontraban personalidades como Enrique Ponce con Paloma Cuevas, Espartaco con Patricia Rato, y también Finito de Córdoba con Arancha del Sol.
Dos años después de la boda, en 2007, Cynthia y Morante se convirtieron en padres: nació su hijo José Antonio Jr. Curiosamente, el joven no siguió los pasos de su padre y eligió la carrera de futbolista en el club Betis. Tras la retirada de su padre del deporte, le expresó públicamente su apoyo y admiración, llamándolo la persona más importante en su vida.
Lamentablemente, la vida familiar no funcionó. A finales de 2008, la pareja anunció su decisión de separarse. No hicieron públicas las razones del divorcio, dejando al público especular si se trataba de problemas médicos del torero o de diferencias personales. Solo se sabe que la ruptura afectó profundamente el estado emocional del matador. Sin embargo, Morante encontró la fuerza para superar esta crisis por su hijo. Desde entonces, los ex cónyuges han mantenido una relación amistosa y a veces se les ve juntos en eventos familiares, como la primera comunión de su hijo.











