
En el puerto de Almería, la policía detuvo a un hombre sospechoso de organizar el transporte ilegal de personas por mar. A bordo de una lancha hinchable que llegó desde Argelia viajaban dieciséis personas, entre ellas mujeres y un menor. La embarcación estaba sobrecargada y las condiciones eran extremadamente peligrosas para la vida.
Tras el desembarco, todos los pasajeros fueron trasladados a un centro especializado para la acogida temporal de extranjeros. Allí se activó el protocolo habitual, que incluye un examen médico y los trámites administrativos correspondientes. Paralelamente, la policía inició la identificación de cada uno de los ocupantes de la lancha.
Durante la investigación se comprobó que el detenido pilotó la embarcación durante todo el trayecto. También instruyó de antemano a los demás para que, en caso de ser interceptados, declararan que el manejo de la lancha había sido colectivo. Sin embargo, la policía identificó rápidamente su papel como principal organizador y piloto.
Los pasajeros relataron que pagaron unos 7.500 euros por un lugar en la lancha. A pesar del elevado coste, no se garantizaba la seguridad: la embarcación estaba sobrecargada y no contaba con equipos de salvamento, lo que incrementaba considerablemente el riesgo para todos los que iban a bordo.
Durante la verificación de los documentos, se descubrió que el detenido ya tenía órdenes de arresto y mandatos de prisión vigentes emitidos por varios tribunales. La embarcación utilizada para el transporte era una lancha neumática tipo ‘zodiac’ con un potente motor, lo que permitía cruzar rápidamente el tramo marítimo entre Argelia y España.
Tras finalizar todos los trámites necesarios, el sospechoso fue puesto a disposición del juzgado de guardia de Almería. Ahora deberá responder por varios cargos relacionados con el cruce ilegal de fronteras, así como por poner en peligro la vida y la salud de las personas.












