
Una sentencia en Asturias marca un precedente relevante en disputas laborales: un empleado de una empresa de recambios de automóviles fue despedido tras ausentarse durante 17 días laborables consecutivos después de concluir su baja médica. El empleador intentó contactarlo en varias ocasiones, pero no obtuvo respuesta. El tribunal consideró justificado el despido por parte de la empresa, a pesar de la larga antigüedad del trabajador.
Según los hechos del caso, el hombre empezó a trabajar en la empresa en 2008 y, seis meses después, obtuvo un contrato indefinido. En noviembre de 2024 se dio de baja médica por una enfermedad común. En diciembre, la entidad sanitaria comunicó al empleador que el trabajador estaba recuperado, pero el empleado no se reincorporó al puesto. Los intentos de localizarlo por teléfono no tuvieron éxito y sólo después de enviarle una carta oficial solicitando explicaciones, el trabajador presentó sus motivos por la ausencia.
Argumentos del trabajador
En respuesta a la solicitud de la empresa, el hombre explicó que su ausencia se debía a una depresión causada por el delicado estado de salud de su madre, de la que se encargaba. Añadió que no pudo responder a llamadas ni correos a tiempo porque su teléfono móvil estaba averiado y la correspondencia postal se acumulaba por su constante ocupación en casa. Según él, utilizaba el teléfono de su madre, pero no siempre tenía acceso a él. Sin embargo, la empresa consideró insuficientes estas explicaciones, ya que no se presentó ningún documento que justificara una causa legítima para la ausencia en el puesto de trabajo tras el alta médica oficial.
Postura del tribunal
El tribunal respaldó la decisión del empleador, señalando que la falta de conocimiento sobre la fecha de alta médica no puede considerarse una excusa si fue provocada por el propio trabajador. El fallo destacó que la empresa hizo todo lo posible por contactar con el empleado y que su prolongada ausencia sin causa justificada constituye una violación de la disciplina laboral. En consecuencia, el despido fue declarado legal y al trabajador se le pagó la liquidación correspondiente a diciembre, que ascendió a 1.200 euros.
Implicaciones para el mercado laboral
Este caso resalta la importancia de informar al empleador oportunamente sobre cualquier circunstancia que impida acudir al trabajo, así como la necesidad de aportar documentación que justifique la ausencia. Según RUSSPAIN.COM, decisiones judiciales de este tipo pueden influir en la práctica de resolución de disputas laborales en el futuro, especialmente en situaciones donde el trabajador no responde tras finalizar la baja médica. Los empleadores, por su parte, ven confirmado su derecho a rescindir el contrato laboral ante ausencias prolongadas del empleado sin una justificación válida.
El conflicto laboral fue examinado por el Tribunal Superior de Asturias, que confirmó la resolución del juzgado de primera instancia. Este órgano judicial está especializado en la resolución de conflictos laborales complejos y a menudo es la última instancia tanto para trabajadores como para empleadores de la región. Sus sentencias establecen precedentes que sirven de referencia para empresas y empleados en casos disputados relacionados con infracciones disciplinarias y despidos.











