
La cuestión de la accesibilidad a la vivienda en España vuelve a estar en el centro del debate público. En un reciente encuentro entre representantes del sector de la construcción y autoridades de Madrid, se abordaron problemas graves relacionados con la escasez de pisos y las dificultades para atraer inversiones. Los participantes no ocultaron que las diferencias entre las fuerzas políticas son tan profundas que ya casi no quedan esperanzas de alcanzar un gran pacto nacional sobre vivienda.
Carolina Roca, presidenta de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), declaró abiertamente que en el país se sigue demonizando la inversión privada en el sector inmobiliario, aunque es precisamente esta la que puede desbloquear la situación. Según explicó, una parte de la clase política rechaza de plano la participación empresarial en el desarrollo de vivienda, mientras que la otra, aunque debe tener en cuenta la opinión pública, entiende que no es posible avanzar sin los inversores.
Déficit de vivienda
Los expertos señalan que el problema es conocido desde hace tiempo, pero su magnitud está subestimada. Cada año Madrid suma más de 150.000 nuevos habitantes y, para 2030, la población de la región podría superar los 10 millones de personas. Sin embargo, según datos de las autoridades regionales, en los próximos diez años está previsto construir unas 250.000 nuevas viviendas, una cantidad claramente insuficiente para cubrir la demanda.
Sara Aranda, responsable del departamento de urbanismo de Madrid, subrayó la urgencia de revisar los enfoques sobre el uso del suelo y acelerar la transformación de terrenos sin uso en áreas aptas para construcción. Las autoridades regionales ya preparan una nueva ley que unificará la normativa actual sobre ordenación del territorio y planificación urbanística. Se espera que el documento entre en vigor a finales de 2026.
Clima de inversión
Sin embargo, incluso con los planes de expansión urbanística, atraer inversores resulta cada vez más difícil. Según Carolina Roca, para obtener beneficios, las empresas necesitan esperar al menos diez años. Como consecuencia, muchos optan por invertir en otros países europeos, donde las condiciones para los inversores son más atractivas.
El vicecónsul de vivienda, José María García, informó que las autoridades están trabajando en reducir los trámites burocráticos, aumentar la densidad de las edificaciones y facilitar la recalificación de suelos comerciales para uso residencial. Se presta especial atención a la creación de vivienda asequible para los colectivos más vulnerables.
Problemas en las regiones
Otras regiones del país enfrentan dificultades similares. María Pardo, responsable de la política de vivienda en Castilla y León, señaló que el problema en su autonomía es igualmente grave, aunque se manifiesta de forma diferente. El principal reto aquí es la dispersión territorial y la concentración de población en las grandes ciudades.
En la región se planea construir poco más de mil viviendas para jóvenes, pero la cantidad de solicitantes de vivienda asequible ya se acerca a los 20 mil. Según Pardo, la falta de consenso político y las limitadas posibilidades de expansión urbana —solo el 6% del territorio regional está urbanizado— dificultan cambiar esta situación.
Finanzas y medio ambiente
Otro factor común en todas las regiones es el bajo nivel de ingresos de la población. Los salarios no permiten que la mayoría de los españoles adquieran viviendas a precios de mercado, lo que, a su vez, reduce la atracción del sector para los inversores y contribuye a la emigración de jóvenes profesionales al extranjero.
El endurecimiento de los requisitos medioambientales añade dificultades adicionales. Carolina Roca está convencida de que, a pesar de la importancia de proteger el entorno, el exceso de regulación provoca demoras en la aprobación de proyectos. Las administraciones no pueden gestionar el volumen de solicitudes, lo que convierte la evaluación ambiental en otro cuello de botella para la construcción de nuevas viviendas.
Por si no lo sabía, Asprima es una de las mayores asociaciones de promotores inmobiliarios de Madrid, que agrupa a las principales empresas del sector de la construcción en la región. La organización participa activamente en el desarrollo de iniciativas legislativas destinadas a impulsar el mercado inmobiliario y mejorar el acceso a la vivienda. Carolina Roca, presidenta de Asprima, es conocida por sus declaraciones contundentes y por su postura firme en defensa de la inversión privada en el sector de la construcción.











