
En Castellón ha estallado un escándalo que podría cambiar la percepción de los ciudadanos sobre la transparencia en el funcionamiento del ayuntamiento. El foco está puesto en la igualdad ante la ley: mientras los ciudadanos comunes enfrentan duras consecuencias por multas impagadas, a los representantes del poder se les aplican otros criterios. La polémica en torno al exresponsable de movilidad y estacionamientos ha generado debate no solo en la ciudad, sino también fuera de ella.
Motivos de la dimisión
Cristian Ramírez, quien ocupaba el cargo de concejal de Movilidad, anunció su dimisión después de que el tribunal provincial ordenara reabrir la investigación sobre 134 multas impagadas por estacionar en zona azul. Según El Pais, se trata de sanciones aplicadas a un vehículo utilizado por Ramírez entre enero de 2023 y enero de 2024. De las 167 multas recibidas durante ese año, solo 33 se pagaron a tiempo; el resto no fue abonado.
Precisamente esas 134 multas son ahora objeto de una nueva investigación. Los jueces han detectado indicios de posible abuso de cargo u otras irregularidades, ya que la mayoría de las sanciones prescribieron y, por tanto, se anularon. La sentencia subraya que se hallaron anomalías en la gestión municipal de cobro de multas, especialmente en los expedientes relacionados con este funcionario.
Reacción de políticos y ciudadanos
Tras conocerse la reapertura del caso, los partidos de la oposición aumentaron la presión sobre Ramírez y el ayuntamiento. Representantes socialistas y de Compromís exigieron su destitución inmediata o el cese por parte de la alcaldesa Begoña Carrasco. Finalmente, Ramírez presentó su renuncia voluntariamente, argumentando que debía proteger su salud mental y poner fin, según sus palabras, a una “campaña de acoso” por parte de sus adversarios.
En su comunicado, Ramírez destacó que deja el cargo de forma voluntaria y definitiva para detener la presión que, en su opinión, se mantiene desde hace más de dos años. Reconoció el error por el que ya había pedido disculpas y subrayó que la situación a su alrededor se volvió insoportable debido a la vigilancia constante y al cuestionamiento de su honestidad. Por su parte, la alcaldesa agradeció al exconcejal su labor, sin comentar los detalles de la investigación.
Detalles de la investigación
En enero de 2024, durante una sesión del pleno municipal, Ramírez admitió haber recibido numerosas multas, aunque no especificó la cantidad exacta ni cuántas sanciones había abonado. Comparó su falta con olvidarse de pasar la inspección técnica o circular sin luz en la bicicleta, negando en todo momento haber utilizado su cargo para eludir responsabilidades.
Sin embargo, según destaca El Pais, en los documentos del caso aparece un informe policial que señala un hecho inusual: todas las multas, salvo 33, no fueron pagadas y su cobro no se realizó por haber prescrito. Según la oposición, tal situación es imposible para los ciudadanos comunes, quienes en estos casos se enfrentan al embargo de su salario u otras medidas de recaudación. Esto ha generado una ola de indignación y cuestionamientos sobre la igualdad ante la ley.
Consecuencias y nuevos nombramientos
La reacción a la salida de Ramírez no se hizo esperar. Representantes socialistas afirmaron que la dimisión llega con retraso y debió producirse hace un año, calificando la marcha del funcionario como un intento de presentarse como víctima. Desde Compromís consideran que la decisión no responde a motivos éticos sino a intereses políticos, y que el partido en el poder mantuvo a Ramírez en el cargo hasta que la situación se volvió insostenible.
El ayuntamiento ya ha anunciado que la vacante la ocupará el siguiente candidato de la lista, Gonzalo Romero, quien asumirá sus funciones en la próxima sesión del pleno municipal. Las cuestiones sobre transparencia e igualdad respecto a las multas siguen siendo relevantes para muchos vecinos de la ciudad.
Contexto y casos similares
Los escándalos relacionados con infracciones de las normas de estacionamiento y disciplina vial entre funcionarios no son raros en España. En Valencia, recientemente se desató una polémica entre el Ayuntamiento y la formación política Compromís a raíz de unos carteles callejeros, lo que también generó debates sobre la responsabilidad y la transparencia de las autoridades. Más detalles sobre cómo estos conflictos influyen en la opinión pública, en el reportaje sobre multas por la campaña callejera contra el transporte en Valencia.
En los últimos años se han registrado en diferentes regiones del país casos en que representantes del poder han estado en el centro de la atención por infracciones relacionadas con el transporte o el estacionamiento. Estas historias suelen dar pie a debates públicos sobre la justicia y la necesidad de reformar el sistema de control sobre el cumplimiento de las sanciones administrativas. Las cuestiones de confianza en las instituciones municipales y de igualdad ante la ley siguen estando entre las más delicadas para la sociedad española.










