
En la provincia de Albacete, la policía llevó a cabo una operación a gran escala contra un grupo organizado dedicado a la entrada ilegal y explotación de migrantes en labores agrícolas. Como resultado, once personas fueron detenidas y seis de ellas ya han sido ingresadas en prisión preventiva. Más de 300 personas, en su mayoría ciudadanos de Nepal que se encontraban en España sin documentación, fueron víctimas de esta red criminal.
La operación comenzó en el verano de 2024 en el pequeño municipio de Villalgordo del Júcar, que funcionaba como centro logístico para el traslado y alojamiento de los trabajadores. Agentes de la policía, la Guardia Civil y la Inspección de Trabajo descubrieron que las personas eran trasladadas a fincas en ocho provincias: Albacete, Alicante, Castellón, Ciudad Real, Cuenca, Murcia, Valencia y Zaragoza. Los organizadores de la trama se aprovechaban de la vulnerabilidad de los migrantes en situación irregular para forzarlos a trabajos duros.
El esquema de explotación
A los trabajadores se les llevaba al campo, donde trabajaban jornadas de 12 horas diarias sin días de descanso. Por el alojamiento, el transporte e incluso la comida se les cobraban comisiones abusivas, y en muchos casos no recibían sueldo durante meses. A cambio, solo les entregaban productos básicos para alimentarse. Debían vivir hacinados, en espacios sin ventilación ni servicios básicos: dormían sobre colchones en el suelo, había escasez de duchas y baños, y las condiciones higiénicas distaban mucho de ser aceptables.
El transporte de los trabajadores se realizaba en furgonetas antiguas que no cumplían con las normas de seguridad. Esto provocó varios accidentes, uno de los cuales terminó con la muerte de un ciudadano nepalí. Las autoridades señalan que las condiciones de vida y trabajo eran absolutamente inhumanas y violaban todos los derechos humanos imaginables.
Detalles de la investigación
En la fase final de la operación, la policía llevó a cabo nueve registros: ocho en Villagordo del Júcar y uno en La Roda. Se incautaron grandes sumas de dinero en efectivo, cheques bancarios, documentos contables, papeles falsificados, teléfonos móviles y ordenadores. También fueron confiscados doce vehículos, incluidos dos SUV de alta gama, y se bloquearon cerca de veinte cuentas bancarias vinculadas a la actividad del grupo criminal.
Las autoridades destacan que la organización tenía una estructura ramificada con varios departamentos interconectados. En el centro de toda la trama estaba Villagordo del Júcar, donde se alojaba a los migrantes y se les asignaba a diferentes explotaciones. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Asistencia a las víctimas
En la operación participaron no solo las fuerzas de seguridad, sino también representantes de la Cruz Roja y de la embajada de Nepal. Se identificaron en total 322 víctimas, de las cuales 294 se encontraban en el país de forma irregular. Todas ellas recibieron la ayuda necesaria, que incluye alojamiento temporal y apoyo legal.
El caso ha sido remitido al juzgado de La Roda, que ya ha dictado prisión preventiva sin fianza para seis sospechosos. El resto de los implicados sigue bajo investigación. Las autoridades subrayan que la lucha contra este tipo de delitos requiere una colaboración estrecha entre la policía, la fiscalía y los servicios sociales.
Por si no lo sabía, Milagros Tolón ocupa el cargo de delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha y participa activamente en la coordinación de estas operaciones. El comisario de policía Antonio Bueno y el jefe de la comandancia de la Guardia Civil, Jesús Rodrigo, también son reconocidos por su experiencia en la investigación de delitos relacionados con la trata de personas y la explotación de migrantes. Sus acciones conjuntas han permitido desmantelar una de las mayores redes de explotación laboral en la región en los últimos años.











