
España registra un nuevo caso en el que productos importados representan una posible amenaza para la salud. En esta ocasión, se trata de golosinas Hello Kitty llegadas desde Japón. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha emitido una alerta oficial sobre el riesgo de asfixia asociado al consumo de estos caramelos. La relevancia de esta noticia radica en que el producto ya se encuentra en estanterías de tiendas en diversas regiones del país, lo que significa que el peligro potencial afecta a muchas familias.
La alerta se emitió tras un aviso recibido de los servicios sanitarios de Países Bajos. Se trata de caramelos de gelatina con sabor a manzana y konjac, comercializados bajo la marca Sanrio. El producto se vende en bolsas de plástico, que contienen pequeños envases individuales en su interior. Según los especialistas, la forma y la textura de estas golosinas pueden causar dificultades respiratorias, especialmente en niños.
Mapa de distribución
Según información de RUSSPAIN.COM, estos caramelos peligrosos han sido detectados en tiendas de Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Madrid y Valencia. No obstante, no se descarta que algunos lotes hayan llegado a otras regiones del país. Las autoridades ya han notificado a todas las comunidades autónomas a través del sistema especial de intercambio rápido de información SCIRI, con el objetivo de acelerar la retirada del producto del mercado.
Un dato importante: si estos caramelos ya están en casa, los expertos insisten en no consumirlos. Toda la información sobre los riesgos y las acciones necesarias ha sido comunicada a las autoridades locales de control para minimizar posibles consecuencias para la salud.
Reacción y medidas adoptadas
El mecanismo de respuesta ante amenazas similares en España funciona con rapidez. Tras recibir la alerta de los socios europeos, Aesan difundió de inmediato la advertencia entre todos los organismos responsables. Tiendas y distribuidores están obligados a retirar el producto de la venta sin demora. Si se encuentran estos dulces en casa, se aconseja devolverlos al establecimiento o eliminarlos de forma segura.
Padres y tutores deben extremar la vigilancia, ya que los niños son las víctimas más comunes en estos casos. Aunque el envase parezca inofensivo, el riesgo de asfixia persiste por las características del producto y su textura. Las autoridades recalcan: ante cualquier dulce sospechoso, es mejor no probarlo en absoluto.
Contexto y casos similares
En los últimos años, España ya ha registrado varios casos de retirada de productos importados por amenaza para la salud. Por ejemplo, en 2024 se presentó una situación similar con postres asiáticos de gelatina que también contenían konjac y representaban un peligro para los niños. En ese entonces, el producto fue retirado rápidamente de la venta tras varios incidentes. Anteriormente, en 2022, en el país se debatió un caso relacionado con caramelos importados de mascar que provocaron reacciones alérgicas en los consumidores. Sucesos de este tipo subrayan la importancia de controlar la calidad y seguridad de los productos importados, especialmente cuando se trata de golosinas infantiles.











