
La mañana en Almería comenzó con sonadas detenciones: agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil llevaron a cabo una operación contra altos cargos de las autoridades locales. Entre los detenidos se encuentran el presidente de la Diputación Provincial, Javier Aureliano García, su vicepresidente Fernando Giménez, así como el alcalde de Fines, Rodrigo Sánchez. Todos ellos ocupan puestos clave en la sección regional del Partido Popular.
Las diligencias están relacionadas con el llamado “caso de las mascarillas”, una investigación a cargo del Juzgado de Instrucción número uno de Almería. En el centro del caso están las sospechas de cobro de comisiones ilegales en la firma de contratos para el suministro de material sanitario en plena pandemia. Según la investigación, a través de estas operaciones pudieron canalizarse grandes sumas de dinero destinadas al enriquecimiento personal de algunos funcionarios.
Durante los registros matutinos, los agentes acudieron no solo a las oficinas, sino también a los domicilios particulares de los implicados. La operación sorprendió a muchos, ya que Javier Aureliano García había sido recientemente elegido en la dirección del partido a nivel regional y era considerado sucesor del influyente político Gabriel Amat, quien durante años marcó el rumbo político de la zona oriental de Andalucía.
El escándalo por la compra de material médico durante la pandemia vuelve a sacudir las regiones españolas, pero esta vez varias figuras clave del poder provincial están en el punto de mira. La investigación no descarta que la lista de sospechosos pueda ampliarse y que pronto salgan a la luz nuevos detalles.












