
En Valencia, Antonio Tejero, exoficial de la Guardia Civil cuyo nombre está vinculado para siempre con el intento de golpe de Estado en España a principios de los años 80, se encuentra al borde de la vida y la muerte. Tiene 93 años y su estado se considera crítico tras recibir la extremaunción. A pesar de las noticias aparecidas esta mañana sobre su fallecimiento, los familiares se apresuraron a desmentirlas. Sin embargo, los médicos señalan que sus funciones vitales están prácticamente extinguidas.
Tejero nació en Andalucía, en la pequeña localidad de Alhaurín el Grande, y desde joven eligió la carrera militar. A los 19 años ingresó en la Academia de Zaragoza y más tarde sirvió en varias partes del país: Manresa, La Cañiza, Vélez-Málaga, Islas Canarias. En Málaga, donde estuvo al frente del mando, sus ideas chocaron con los cambios democráticos, lo que le llevó a perder su puesto y a pasar un mes arrestado tras impedir la celebración de un mitin de partidarios de la democracia.
A finales de los años 70, Tejero, junto a sus aliados, empezó a desarrollar un plan para derrocar al gobierno. El primer intento, conocido como la ‘Operación Galaxia’, estaba dirigido contra las reformas impulsadas por el entonces primer ministro Adolfo Suárez. La intentona fracasó, pero Tejero fue condenado a varios meses de prisión. Tras su liberación, no abandonó sus propósitos y pronto se convertiría en la figura central de los acontecimientos del 23 de febrero de 1981.
Ese día irrumpió en el edificio del parlamento, donde se estaba llevando a cabo la votación para elegir al nuevo jefe de gobierno. Los diputados quedaron encerrados dentro durante más de 17 horas. Detrás de Tejero estaban militares que no aceptaban el nuevo sistema político ni la reforma de las autonomías. Sin embargo, tras el mensaje televisado del rey Juan Carlos I, en el que el monarca expresó su respaldo al orden constitucional, el golpe de Estado perdió apoyo. Tejero se vio obligado a rendirse y posteriormente fue condenado a 30 años de prisión por insurrección armada. Fue expulsado de la Guardia Civil y salió en libertad condicional a finales de 1996.
En su vida personal, Tejero estuvo casado con la hija de un compañero de servicio y crió a seis hijos. Algunos de ellos siguieron la carrera militar y uno se hizo sacerdote. La última vez que se le vio en público fue en 2019, durante la ceremonia de reinhumación de Francisco Franco. Ahora, cuando su vida llega a su fin, la figura de Tejero vuelve a estar en el centro del interés público.












