
En los últimos años, Madrid ha experimentado un notable aumento en el número de hoteles ilegales para perros. La demanda de servicios de cuidado de mascotas va en aumento y, con ella, crece también el número de personas que buscan lucrar con este negocio, ignorando las leyes y normativas. Muchos de estos establecimientos funcionan directamente en viviendas comunes, sin contar con permisos ni con las condiciones básicas para albergar animales.
Los propietarios de estos «refugios» promocionan activamente sus servicios en redes sociales, atrayendo clientes con precios bajos. Sin embargo, detrás de esas ofertas atractivas, a menudo se esconden condiciones peligrosas para los animales. En los últimos tres años, la policía municipal de Madrid ha localizado al menos quince puntos de este tipo. En uno de los casos más recientes, en el barrio de Hortaleza, encontraron siete perros en estado de abandono en un piso de apenas 70 metros cuadrados. A los responsables ya se les ha impuesto una multa de 5.000 euros, pero en caso de reincidencia la suma puede multiplicarse por diez.
Expertos señalan que el número de ‘niñeras’ no registradas para perros en la capital podría alcanzar los cinco mil. El problema se agrava especialmente en época de vacaciones, cuando los hoteles oficiales para mascotas están saturados y los dueños buscan alternativas. Muchos confían el cuidado de sus animales a desconocidos encontrados a través de aplicaciones o anuncios, sin pensar en las posibles consecuencias. Como resultado, han aumentado los casos de desaparición de perros y las quejas por maltrato.
La situación se agrava por el hecho de que el mercado de servicios legales no puede hacer frente al flujo de clientes, mientras que el control sobre las iniciativas privadas es prácticamente inexistente. Las autoridades advierten: dejando a su mascota en un lugar dudoso, los dueños ponen en riesgo no solo la salud, sino también la vida de su animal. En un futuro próximo, se planea endurecer las inspecciones y aumentar las multas para los infractores, con el fin de frenar la proliferación de hoteles ilegales para animales en Madrid.











