
En Cataluña se intensifica una nueva etapa de debate político. Albert Dalmau, actual consejero de Presidencia del gobierno autonómico, ha instado al partido Junts a reconsiderar su postura y entablar un diálogo con los socialistas. Según Dalmau, la estabilidad y el desarrollo de la región solo pueden garantizarse mediante la colaboración entre las fuerzas políticas, y no a través de intentos constantes de bloquear las iniciativas de sus rivales.
Dalmau enfatizó que una gestión efectiva es imposible sin la participación de la oposición. Sostuvo que, para que Cataluña avance, se requiere no solo el esfuerzo del gobierno, sino también el trabajo constructivo de todos los grupos parlamentarios. Según sus palabras, solo a través de decisiones conjuntas se pueden lograr cambios reales y mejorar la vida de los ciudadanos.
El consejero recordó la tradición de búsqueda de consensos que caracterizó a antiguas formaciones políticas como CiU. Mostró su convicción de que, precisamente gracias a los acuerdos y al diálogo, Cataluña ha avanzado históricamente. Dalmau instó a Junts a no quedarse anclados en la retórica opositora, sino a demostrar un «verdadero patriotismo», es decir, buscar consensos en beneficio del bien común.
Patriotismo a través del diálogo
En la entrevista, Dalmau señaló que las discrepancias entre partidos son una parte natural de la vida política. Sin embargo, a su juicio, la verdadera preocupación por el futuro de Cataluña se demuestra no bloqueando decisiones, sino buscando puntos de encuentro. Hizo un llamado a Junts a reflexionar sobre el papel que quieren desempeñar: ser motor de cambio o mantenerse al margen de los procesos clave.
El conseller puso especial énfasis en la participación de Junts en acuerdos nacionales como el Pacto por la Lengua. Según él, rechazar el diálogo y optar por el aislamiento es un error estratégico que no se ajusta a la experiencia histórica de la región. Dalmau recordó que, precisamente gracias a los compromisos y al trabajo conjunto, se han logrado impulsar grandes proyectos y atraer inversiones.
También resaltó que muchos representantes de Junts a nivel local apuestan por la colaboración. Según Dalmau, alcaldes y líderes municipales de este partido están interesados en aprobar presupuestos que permitan poner en marcha nuevos programas y mejorar las infraestructuras. El conseller está convencido de que solo mediante el diálogo se puede garantizar un desarrollo sostenible y evitar el estancamiento político.
Lecciones del pasado
Dalmau recordó ejemplos históricos en los que líderes de Cataluña, como Jordi Pujol y Artur Mas, apostaron por los valores democráticos y la capacidad de llegar a acuerdos. Manifestó su esperanza de que los actuales dirigentes de Junts mantengan la fidelidad a estos principios y no obstaculicen reformas importantes, incluidas las relacionadas con la financiación de la región.
El consejero expresó su confianza en que Junts no optará por una confrontación abierta en cuestiones clave para Cataluña. A su juicio, votar en contra de los nuevos acuerdos financieros entre socialistas y republicanos equivaldría a perjudicar directamente los intereses de la región. Dalmau confía en que, llegado el momento decisivo, Junts elegirá la vía de la cooperación.
También señaló que el aislamiento político y la falta de acuerdos pueden debilitar la posición de Junts ante el auge de otras fuerzas. En particular, en el escenario político catalán está creciendo la influencia de la ultraderecha, fenómeno que, según Dalmau, se debe a la decepción de los votantes con la incapacidad de los partidos tradicionales para llegar a consensos.
Retos de la actualidad
El consejero alertó sobre tendencias preocupantes: según encuestas, las fuerzas ultraderechistas ganan cada vez más apoyo en Cataluña y podrían superar a Junts en número de votos. Dalmau sostiene que la única manera de frenar este avance es lograr que el sistema político funcione de forma eficaz y dé respuesta a las demandas sociales.
Destacó que el auge del populismo y los movimientos radicales es consecuencia del cansancio ciudadano ante los constantes conflictos y la incapacidad de los políticos para alcanzar acuerdos. A juicio de Dalmau, si las autoridades logran establecer un diálogo y tomar decisiones que realmente mejoren la vida de la gente, los partidos extremistas no tendrán posibilidades de éxito.
Como ejemplo, citó las cuestiones de vivienda y política social. El asesor está convencido de que, si los partidos parlamentarios logran acordar medidas que beneficien a los ciudadanos de Cataluña, esto será la mejor defensa contra la radicalización y la inestabilidad política.











