
En el País Vasco, las autoridades han decidido utilizar las azoteas de edificios públicos para construir nuevas viviendas. Esta medida podría transformar la manera de abordar el problema habitacional, ya que se trata de crear espacios adicionales sin recurrir a nuevos terrenos. Esto resulta especialmente relevante en ciudades donde casi no quedan terrenos libres y la demanda de vivienda asequible entre jóvenes continúa en aumento.
Según informa El País, ya se han preparado seis proyectos que contemplan la construcción de 189 nuevos pisos en las cubiertas de 65 edificios de propiedad estatal. La mayoría de estos inmuebles son viviendas sociales de alquiler. Los nuevos apartamentos se edificarán con módulos prefabricados de madera o metal, lo que permitirá añadir una o dos plantas a los edificios ya existentes. Este método no requiere modificar la planificación urbana ni incrementa la densidad edificatoria, aspecto clave especialmente en zonas históricas.
Plan de acción
Está previsto que las obras comiencen en 2028 y que los primeros inquilinos puedan acceder a sus viviendas a finales de 2029 o principios de 2030. Los proyectos se desarrollarán en Bilbao, Vitoria, así como en Leioa, Mutriku y Arrasate-Mondragón. Todas las nuevas viviendas estarán destinadas a jóvenes para facilitarles la transición a la vida independiente. Las autoridades esperan que esta medida permita casi triplicar la oferta de pisos asequibles en alquiler.
Próximamente comenzará la elaboración de planes detallados para cada una de las cinco ciudades donde se construirán las nuevas viviendas. En 2027 se convocarán concursos para la ejecución de las obras. Si todo avanza según lo previsto, la construcción durará aproximadamente un año y medio. Las autoridades colaboran con cooperativas sociales que emplean tecnologías modernas y materiales ecológicos para reducir costes y acelerar el proceso.
Soluciones arquitectónicas
En cada ciudad, estudios de arquitectura locales están elaborando los proyectos. Emplean nuevos métodos constructivos para minimizar el impacto ambiental y no interferir con los residentes de los edificios ya habitados. Las autoridades subrayan que no se trata de ideas teóricas, sino de soluciones reales, comprobables y repetibles, que pueden servir de ejemplo para otras regiones.
En Vitoria se construirán 82 nuevas viviendas, en Bilbao 28, en Leioa 34, en Mutriku 22 y en Arrasate-Mondragón 23. Todas serán alquiladas a jóvenes a precios asequibles. Este enfoque no solo permite incrementar la oferta de vivienda, sino también hacer que las ciudades sean más densas y resilientes frente a los cambios.
Estrategia y perspectivas
Este proyecto forma parte de un programa más amplio que prevé la construcción de 7.000 nuevas viviendas de alquiler durante la actual legislatura, así como la reconversión de locales comerciales vacíos en viviendas y la regulación de los precios del alquiler en zonas de alta demanda. Las autoridades también planean dar un uso más eficiente a los pisos desocupados e implementar nuevas normativas para apoyar a los jóvenes inquilinos.
Según informa El Pais, la iniciativa ha contado con apoyo gracias a una nueva ley que permite instalar viviendas modulares en las azoteas de edificios públicos sin trámites complejos. Esto agiliza el proceso y reduce las barreras burocráticas. Las autoridades confían en que esta experiencia pueda replicarse en otras regiones del país.
En los últimos años, en España han surgido cada vez más proyectos destinados a incrementar la densidad urbana sin expandir los límites de las ciudades. Por ejemplo, en Madrid y Barcelona ya se están llevando a cabo programas para convertir oficinas y comercios en pisos. En Valencia, las autoridades también estudian la posibilidad de construir viviendas modulares en las cubiertas de edificios antiguos. Estas soluciones permiten responder de manera ágil al aumento de la demanda de vivienda y hacer que las ciudades sean más flexibles ante los cambios en el mercado inmobiliario.












