
Aprobación definitiva para un gran proyecto residencial
El ayuntamiento de Alcobendas ha dado luz verde al plan urbanístico detallado de Valgrande, una amplia zona residencial en el norte de Madrid. Tras prolongados litigios judiciales y la resolución de problemas técnicos relacionados con normativa medioambiental, el proyecto ha sido aprobado por las autoridades municipales. Anteriormente, la ejecución estuvo paralizada tras una sentencia del Tribunal Supremo de España, que detectó irregularidades en la creación de una colina artificial de hasta 22 metros de altura. Ahora, todas las objeciones han sido solucionadas y el plan puede seguir adelante.
Características del nuevo barrio e iniciativas ecológicas
Valgrande prevé la construcción de 8.600 viviendas, de las cuales más de la mitad serán de protección oficial. Alrededor del 40% de las futuras viviendas se ubicarán en terrenos municipales cedidos a la ciudad. El proyecto incluye más de 50 medidas para proteger el medio ambiente, ampliar las zonas verdes y fomentar la eficiencia energética. Entre ellas destacan la instalación de paneles solares, iluminación LED, puntos de recarga para coches eléctricos y el uso de baterías virtuales para servicios públicos. También está prevista la completa renovación y soterramiento de la antigua carretera M-616.
Como parte del desarrollo de la zona, se crearán 570 mil metros cuadrados de nuevos parques y espacios abiertos, lo que representará el 27% de toda la superficie del distrito. Está prevista la construcción de dos grandes parques: uno de ellos, de más de 200 mil metros cuadrados, estará junto al entorno natural de Monte de Valdelatas, y el otro —un parque central de 212 mil metros cuadrados— se situará a lo largo del arroyo de Valdelacasa. Todos los árboles afectados por las obras serán compensados con nuevas plantaciones; su número se incrementará hasta 6.700, casi el triple de los que hay actualmente.
Impacto en la economía y la infraestructura urbana
La ejecución de Valgrande generará más de 4.000 empleos durante la fase de construcción y unas 1.200 plazas fijas una vez finalizado el proyecto. El impacto económico para el municipio se estima en 511 millones de euros. Se integrarán nuevas infraestructuras sociales y se ampliará la red de servicios públicos y de ocio. Para lograr una transición fluida entre las zonas urbanas existentes y los espacios naturales, la altura de los nuevos edificios irá disminuyendo de forma progresiva.
En los próximos meses se prevé finalizar el registro del proyecto de redistribución de parcelas entre propietarios y ayuntamiento, así como aprobar los planes detallados de acondicionamiento del espacio. El inicio de las obras está previsto en breve, lo que permitirá acelerar el desarrollo del norte de Madrid y mejorar el acceso a la vivienda para los residentes locales.












