
En Almería estalló una grave crisis política tras la detención de los antiguos dirigentes de la administración provincial. En una sesión extraordinaria de la Diputación de Almería, se debatieron las consecuencias de los arrestos del expresidente y su vicepresidente, acusados de manipulaciones con contratos públicos. Las autoridades decidieron abrir todos los documentos contractuales a los diputados y crear una comisión especial de investigación para demostrar la máxima transparencia.
Investigación y dimisiones: surgen nuevos detalles
El escándalo comenzó después de que los exdirigentes vinculados al Partido Popular fueran detenidos por presunta corrupción, soborno y blanqueo de capitales. La investigación sostiene que las irregularidades habrían comenzado en 2016 y están relacionadas con la adquisición de material sanitario durante la pandemia. Tras ser imputados, ambos implicados quedaron en libertad provisional con restricciones de movimiento y presentaron su dimisión de inmediato.
El presidente en funciones de la Diputación, Ángel Escobar, propuso facilitar el acceso a cada contrato firmado por la administración en los últimos años. También anunció la creación de una comisión encargada de analizar todas las operaciones sospechosas. Según sus palabras, esto permitirá disipar cualquier duda sobre la integridad del trabajo institucional.
Luchas políticas y acusaciones cruzadas
La sesión pronto se convirtió en un acalorado debate entre los representantes de los principales partidos. Los socialistas (PSOE) insistieron en que las posibles irregularidades eran conocidas desde hace tiempo y acusaron al Partido Popular de retrasar la investigación. Recordaron que ya en 2021 fueron detenidos otros funcionarios por acusaciones similares, aunque no se asumió ninguna responsabilidad política.
En respuesta, los representantes del Partido Popular recordaron los casos de corrupción vinculados a los socialistas y subrayaron que ninguno de los actuales acusados ha sido condenado. También acusaron a sus adversarios de intentar aprovechar la situación para obtener réditos políticos. A la discusión se sumaron representantes de Vox, quienes afirmaron que ambos grandes partidos son responsables del sistema actual de adjudicación de contratos.
El impacto del escándalo en la situación política de la región
La dimisión de los exdirectivos de la Diputación fue el primer paso para renovar el liderazgo. Ahora, en un plazo de diez días, debe designarse un nuevo presidente. Dentro del Partido Popular está en marcha una búsqueda activa de un candidato ajeno a los escándalos previos, con el fin de recuperar la confianza de los votantes y reforzar la posición del partido en la región.
Paralelamente, continúa la investigación sobre otros funcionarios, incluido el alcalde de Tíjola, quien también es sospechoso de manipulación de contratos e irregularidades en la construcción de instalaciones deportivas. Esto incrementa la tensión en el clima político de Almería, donde la lucha por la influencia entre los partidos se vuelve cada vez más intensa.
Perspectivas y próximos pasos
Esa misma tarde, en Roquetas de Mar, la dirección del Partido Popular se reunió para discutir los próximos movimientos y la estrategia para salir de la crisis. La pregunta sobre el nombramiento del nuevo presidente de la Diputación sigue abierta, ya que el partido busca evitar nuevos escándalos y fortalecer su posición de cara a unas posibles elecciones.
El escándalo en torno a contratos y redes de corrupción en Almería ha supuesto una dura prueba para las autoridades locales. La apertura del acceso a los documentos y la creación de una comisión de investigación son un intento de recuperar la confianza pública y mostrar voluntad de cambio. Sin embargo, la lucha política y los reproches mutuos siguen elevando la tensión, y las conclusiones finales del caso aún están por llegar.












