
Las autoridades de Barcelona han aprobado la primera fase de una nueva normativa municipal que endurece las sanciones por alteración del orden público. El alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, consiguió el apoyo de varias fuerzas políticas para impulsar el documento, que entrará en vigor en febrero del próximo año. Las novedades afectarán tanto a los residentes locales como a los turistas, quienes ahora deberán pagar las multas en el mismo lugar de la infracción, a través de un terminal bancario.
Los cambios en la política municipal son una respuesta a las numerosas quejas de los ciudadanos sobre el comportamiento de algunas personas y visitantes. Las autoridades señalan que una parte importante de las infracciones corresponde a turistas, mientras que la ciudad destina enormes recursos a mantener la limpieza y el orden. Según el alcalde, Barcelona gasta cada día cerca de un millón de euros en limpieza y servicios.
Multas y nuevas normas
Según la norma actualizada, se amplía la lista de faltas sancionables y se incrementan los importes de las multas. Por ejemplo, orinar en la vía pública costará entre 300 y 750 euros si la infracción ocurre cerca de monumentos o en lugares concurridos. Además, el descuento máximo por pronto pago será sólo del 50%, y no del 75% como anteriormente.
Se presta especial atención a los turistas: los agentes de la policía municipal (Guardia Urbana) ahora tienen la facultad de imponer multas en el acto mediante un terminal electrónico. Esta medida busca reducir el número de sanciones impagadas, que antes solían quedar sin consecuencias, especialmente en el caso de extranjeros. Para ello, las autoridades locales han llegado a acuerdos con organismos regionales y nacionales para controlar conjuntamente las cuentas bancarias de los infractores, incluso si se encuentran fuera de Barcelona.
Lucha contra el desorden en las calles
La lista de nuevas prohibiciones incluye acciones como pasear por la ciudad sin camiseta fuera de las zonas de playa, así como realizar fiestas ruidosas utilizando objetos de dudoso gusto. Estas conductas también estarán ahora sujetas a sanciones. Además, para colectivos vulnerables y jóvenes se contempla la posibilidad de sustituir la multa económica por trabajos en beneficio de la comunidad.
El ayuntamiento también ha endurecido las medidas contra los grafitis callejeros y el consumo de alcohol en espacios públicos. Aunque la cuantía de las multas por estas infracciones se mantiene entre 100 y 600 euros, ahora los infractores deberán costear además la limpieza. Para los organizadores de los denominados “tours de alcohol” se han establecido multas de hasta 3.000 euros, y si entre los participantes hay menores de edad, la sanción será de hasta 1.500 euros para cada uno.
Responsabilidad de los dueños de perros y venta ambulante
Ahora los dueños de perros están obligados a diluir con agua la orina de sus mascotas en las calles de la ciudad. La única excepción se aplica a los propietarios de perros guía. Las infracciones de esta norma también serán sancionadas con multas. El comercio callejero, que desde hace tiempo genera descontento entre los vecinos, será castigado ahora con multas de hasta 600 euros. Para las personas infractoras pertenecientes a colectivos socialmente vulnerables, el ayuntamiento prepara medidas alternativas de sanción.
El proyecto de la nueva normativa pasó por varias fases de consulta pública y recibió más de doscientas propuestas de modificación. Parte de ellas han sido incorporadas, especialmente gracias a la implicación de uno de los partidos políticos, cuyos representantes señalan que el nuevo texto refleja en gran medida su postura. Al mismo tiempo, algunas formaciones políticas se han manifestado en contra, considerando que el endurecimiento de las sanciones no resuelve los problemas de fondo de la ciudad.
Próximos pasos
El documento aún no recoge todas las infracciones que, según las autoridades municipales, requieren regulación. Por ejemplo, la prohibición del consumo público de cannabis queda de momento aplazada, ya que su implantación necesitará un procedimiento específico y trámites adicionales. En los próximos meses se prevé aprobar una directiva aparte que limite la actividad de los llamados “agentes de captación” para clubes relacionados con el consumo de cannabis.
El alcalde de Barcelona destaca que las nuevas medidas están dirigidas a fomentar una cultura de respeto por el espacio público. Según él, la mayoría de los habitantes cumplen las normas, pero para quienes las ignoran, ahora se prevén sanciones más severas. Las autoridades confían en que el endurecimiento de las sanciones contribuirá a que la ciudad sea más limpia y cómoda para todos.












