
En 2025, Barcelona volverá a convertirse en el epicentro del ocio invernal en la costa. En Port Vell comenzará un festival grandioso que promete ser el más espectacular de toda su historia. Los organizadores han ampliado el recinto hasta 24.000 metros cuadrados para acoger a más visitantes y ofrecer aún más actividades.
Del 28 de noviembre al 6 de enero, Moll de la Fusta se transformará en una auténtica ciudad de invierno. Habrá una pista de hielo para niños y adultos, además de una enorme noria panorámica. Este año, el festival tendrá una marcada temática marinera: los visitantes podrán participar en talleres sobre cultura marítima, disfrutar de actuaciones musicales con cientos de alumnos de escuelas locales y recorrer la feria gastronómica Sabors de Nadal.
Aventuras marinas y nuevos formatos
Por primera vez en 137 años, las legendarias embarcaciones turísticas ‘Golondrinas’ ofrecerán rutas nocturnas con iluminación y música. Para los amantes de la actividad física se han organizado sesiones de iniciación gratuitas de vela en fechas seleccionadas de noviembre y diciembre. Todos los interesados podrán experimentar cómo es ser marinero, saliendo a navegar desde pleno centro de la ciudad.
Este año, el festival pone el foco en la sostenibilidad y la accesibilidad. La entrada es libre y muchas de las actividades están pensadas para disfrutar en familia. Los niños podrán divertirse no solo en la pista de hielo y la tradicional calesita, sino también en talleres temáticos, además de montar gratis en el tren navideño que conectará los principales puntos de Port Vell.
Espectáculos de luz y ambiente festivo
Por las noches, Port Vell se transformará con instalaciones de luz y espectáculos diarios en la torre Jaume I, que volverá a ser el principal árbol de Navidad de la ciudad. En el escenario actuarán grupos musicales, y al final de la celebración —el 3 y 4 de enero— se abrirá el pabellón real, donde los niños podrán dejar sus cartas para los Reyes Magos.
Este año, al elenco habitual se sumará el servicio de salvamento marítimo, que permitirá a los visitantes conocer uno de sus barcos. Además, volverá a abrir sus puertas el histórico barco Far Barcelona, y en el Pailebot Santa Eulàlia habrá un buzón especial para las cartas de los niños.
Un festival para toda la familia
Los organizadores aseguran que cada uno encontrará aquí algo a su gusto: desde descubrimientos gastronómicos hasta emocionantes atracciones. El programa dura seis semanas e incluye todos los días festivos. Barcelona reafirma su posición como uno de los destinos más vibrantes de Europa para disfrutar del invierno junto al mar.












