
Este año, Barcelona ha decidido sorprender incluso a los más exigentes amantes de las tradiciones navideñas. En el emblemático Passeig de Gràcia, en los Jardinets de Gràcia, ya en noviembre aparecerá un árbol de Navidad tan alto como un edificio de cuatro pisos. Lo corona una enorme estrella inspirada en la icónica Sagrada Familia, y toda la estructura brilla gracias a más de 13.000 luces LED. Este proyecto de gran envergadura no solo adorna la ciudad, sino que marca el tono de toda la campaña festiva, convirtiendo el centro de Barcelona en un imán para residentes y turistas.
La inauguración oficial será la noche del 22 de noviembre, y desde entonces el paseo se llenará de una luz especial. Hasta el 6 de enero, aquí reinará una atmósfera única: las luces se encenderán cada día a las cinco y media de la tarde y permanecerán hasta la una de la madrugada, extendiéndose los fines de semana y festivos hasta las dos. Los organizadores no han escatimado en espectacularidad: el árbol está hecho de materiales que cambian de color y brillo según la luz y el ángulo de visión. De día tiene un aire misterioso, y de noche se transforma en todo un espectáculo de luz.
Navidad en Barcelona: una fiesta de luz y arquitectura
La elección de la forma en la punta del árbol de Navidad no es casualidad. La estrella reproduce la que corona la torre de la Virgen María en la Sagrada Familia, resaltando así el vínculo de la ciudad con su legado arquitectónico. Esta decisión no solo remite al gran Antoni Gaudí, sino que también recuerda que en 2026 Barcelona será la capital mundial de la arquitectura y el propio arquitecto será el protagonista del centenario de su fallecimiento. La ciudad ya empieza a preparar el terreno para las grandes celebraciones, y la decoración festiva del Passeig de Gràcia es solo el primer acorde de toda una serie de eventos.
El diseño del árbol sigue tendencias contemporáneas: los materiales dicroicos crean una ilusión de movimiento, y miles de luces resaltan su dinamismo y espíritu festivo. Al anochecer, el paseo se transforma en escenario para fotos y paseos, y el árbol se convierte en un nuevo símbolo del invierno en Barcelona.
Música, baile y tradiciones
El programa festivo va mucho más allá de la instalación de luces. En diciembre, el paseo acogerá conciertos y espectáculos de danza gratuitos, con la participación de conocidos grupos de la ciudad. Los organizadores prometen que cada noche estará llena de música, movimiento y sorpresas inesperadas. Hay actividades especiales para todas las edades, para que cada visitante se sienta parte de la gran celebración urbana.
La tradicional iluminación del Passeig de Gràcia tampoco ha pasado desapercibida. Este año, la avenida se engalanará con cientos de estrellas tridimensionales y kilómetros de guirnaldas luminosas que se extenderán desde Gran Via hasta Plaça de Catalunya. Todo ello crea una atmósfera mágica y refuerza el estatus del paseo como la principal arteria festiva de la ciudad.
Barcelona, capital de las maravillas invernales
Cada año, Barcelona compite con aún más fuerza con las grandes ciudades europeas por el título de capital navideña más espectacular. La nueva instalación artística en Passeig de Gràcia no solo rinde homenaje a Gaudí, sino que también busca crear una marca urbana única, asociada con la innovación, el arte y la hospitalidad. Ya son miles los vecinos y turistas que planean visitar los Jardinets de Gràcia para contemplar el nuevo abeto y llevarse una foto de recuerdo.
La Barcelona festiva invita a todos a sumergirse en una atmósfera de luz, música y descubrimientos arquitectónicos. La ciudad promete que este invierno nadie se aburrirá.











