
En la capital de España se intensifica una nueva etapa de un sonado proceso judicial. Esta vez, la atención está puesta en la esposa del presidente del gobierno, quien debe comparecer ante el tribunal para aclarar las acusaciones en un caso de presunta malversación de fondos. La decisión del tribunal ha sido inusual: Begoña Gómez podrá acceder al edificio no por la entrada principal, sino por el garaje. Esta medida se ha justificado como necesaria para garantizar la seguridad, ya que el proceso se desarrolla en un clima de gran tensión.
La audiencia judicial está programada para la tarde del sábado. Además de Gómez, han sido citadas su exasesora y la delegada del gobierno en Madrid. Todas ellas participarán en la sesión donde se determinarán las acusaciones concretas y los posibles pasos a seguir por las partes. Ese mismo día, frente al tribunal se espera una multitudinaria protesta convocada por un movimiento ciudadano contra la corrupción.
La dirección del tribunal ha decidido restringir el acceso al edificio para la prensa. Los periodistas solo tendrán permitido permanecer en una de las plantas, y únicamente representantes de varias de las principales agencias podrán informar desde el interior. Por su parte, los abogados de las acusadas accederán por una entrada separada, y no junto a sus defendidas.
Al mismo tiempo, el tribunal sigue examinando las apelaciones relacionadas con otros episodios de este caso. No solo se trata de un posible desfalco, sino también de sospechas de abuso de poder, influencia indebida y otras infracciones. Toda esta situación ya ha generado un amplio eco social y se ha convertido en uno de los temas más debatidos en la política española a comienzos de 2025.












